Las torrijas son uno de los dulces más representativos de la Semana Santa. Cuando era pequeña mi madre solía prepararlas para la cena, al verlas sobre la mesa casi nos parecía fiesta y nos íbamos para cama la mar de felices. Ya no tenemos la costumbre de cenar torrijas de leche, pero todavía las hacemos por Cuaresma y Pascua.
Son uno de los postres más fáciles y ricos que podemos preparar, con ingredientes de sobra conocidos que además resultan muy baratos. Se puede empelar pan duro en su elaboración, entre otras razones porque soporta mejor el empapado en leche sin que se deshaga, pero si no tenéis también se puede usar fresco, a ser posible de miga consistente. 
INGREDIENTES:
8 - 10 rebanadas de pan (1,5 cm de grosor)
1/2 litro de leche
1/2 vaina de vainilla (cortada a lo largo)
la piel de un limón
2 - 3 huevos batidos
aceite de oliva suave
100 gr de azúcar
1 cucharada de canela en polvo