Torta de la Virgen

Después de varios meses desconectada, hoy he decidido que es el momento de retomar este blog. Esta última etapa ha sido muy dura para mi. En solo dos meses he perdido a dos pilares fundamentales de mi vida: mi padre y mi madre.. Os pido perdón por haber desaparecido sin decir nada pero no me encontraba con ánimos y, además, siempre he pensado que este blog debía ser un lugar en el que trasmitir, como su nombre dice, "cosicas dulces" y se me hacía muy cuesta arriba ponerme delante del ordenador para escribir sobre algo tan amargo para mi. Pero poco a poco, y aunque aún sigo llorando por ellos, estoy volviendo a mi vida y este blog es parte de ella. Es más, este blog es una de las partes más maravillosas de mi vida, que me ayuda a evadirme y que me hace muy feliz así que, con la esperanza de que no me halláis olvidado, aquí estoy de nuevo. Como no podía ser de otra manera retomo este espacio con una dulcería. Los que me seguís ya sabéis que me pierdo ante el dulce, como también lo hago ante mi querida Alpujarra granadina (mi segunda tierra pese a no haber nacido en ella). En esta receta se unen mis dos aficiones ya que esta torta de la Virgen es típica de Granada, donde se degusta el último domingo de septiembre coincidiendo con la festividad de la Patrona de la Ciudad. En su versión original va rellena de cabello de ángel y almendras pero yo he hecho mi versión con un relleno de cabello y Nutella. Espero que os guste. Fuente de la receta: Cocinando entre olivos.



Ingredientes:

350 gramos de harina de fuerza.

150 gramos de harina de repostería.

175 mililitros de agua.

25 gramos de levadura fresca de panadería.

1 huevo.

10 gramos de sal.

40 gramos de manteca de cerdo.

40 mililitros de aceite de oliva virgen extra.

100 gramos de azúcar.

Ralladura de limón.

Cabello de ángel.

Nutella.

Canela y azúcar para espolvorear.

Elaboración:

En un bol mezclamos las dos harinas. Hacemos un volcán y vertemos en el centro la ralladura, la sal, el huevo, la manteca, el aceite y la levadura disuelta en el agua templada.



Amasamos bien hasta obtener una masa suave que dejamos reposar hasta que leve. Yo la dejé sobre dos horas.



Transcurrido ese tiempo dividimos la masa en dos. Estiramos una de las mitades y la colocamos sobre una bandeja. Cubrimos con la mezcla de cabello de ángel y nutella.



Estiramos la otra parte de masa y cubrimos. Espolvoreamos con canela y con una capa muy generosa de azúcar.



Volvemos a dejar nuestra torta ya formada en un sitio calentito para un nuevo levado. Yo la dejé otras dos horas. Transcurrido ese tiempo horneamos a 200 grados hasta que veamos que está lista. Y ya solo nos queda disfrutar de nuestra merienda.