La Torta Mimosa es un pastel muy popular en Italia, sobre todo para celebrar el Día Internacional de la Mujer, el día 8 de marzo, no hay pastelería que ese día no la tenga en sus vitrinas.
Fue creada hace unos 60 años, por un pastelero italiano para un concurso que se hacía en San Remo, ganó el concurso, y tuvo tanto éxito que la convirtieron en el dulce tradicional para celebrar "La Festa della donna".
El nombre de Mimosa se debe a que su decoración se parece a las flores de la mimosa, ya que se decora con pequeños cuadraditos de bizcocho, al que se le añade una chispita de colorante amarillo para que se parezca a las florecitas amarillas de la mimosa.
Unas flores que al ser muy delicadas y suaves, hay que tenerlo en cuenta al preparar esta tarta. Por eso, el bizcocho tiene que quedar también muy esponjoso y suave, y desde luego que el genovés es de los mejores.
Esta torta no es difícil de hacer, solo hay que seguir unos pasos, incluso se pueden preparar las partes de la torta el día de antes y montarla al día siguiente, como he hecho yo.
La Mimosa está formada por 3 elaboraciones: un bizcocho genovés, una Crema Madame o Diplomática, y almíbar de ron.
Esta bonita, suave y esponjosa tarta, es mi aportación al reto Desafío en la cocina de este mes. Como faltan pocos días para el Día de la mujer, las jefas nos han propuesto que hagamos este pastel en su honor.
Ingredientes:(Para 1 molde de 18cm y 1 rectangular)
Para el bizcocho genovés:
Puedes ver la receta de la crema pastelera si pinchas aquí.
Tienes que preparar dos bizcochos, uno redondo para la tarta y otro rectangular para la cobertura.
Puedes prepararlo todo el día de antes, y el montaje al día siguiente.
Los bizcochos:
Separa las yemas de las claras.
Pon en un bol las yemas con el azúcar, bate con unas varillas eléctricas hasta que la mezcla se vuelva blanca y haya doblado su volumen.
Ahora echa la harina tamizada poco a poco y mezcla con una espátula.
Monta las claras con una pizca de sal.
Añade el colorante amarillo y mezcla bien.
Ves echando poco a poco las claras en el bol de las yemas y mezcla con cuidado hasta que se te quede una crema suave.
Unta con mantequilla los moldes y espolvorea con harina.
Rellena el molde redondo hasta una tercera parte para que no llegue a los bordes, y el resto échalo en el rectangular.
Hornea a 180º con calor arriba y abajo, durante unos 30 minutos, comprueba que está hecho con un palillo, si sale limpio, ya están listos.
Desmolda los bizcochos y deja que se enfríen sobre una rejilla.
Si los has hecho el día de antes, envuelve los bizcochos con papel film.
Yo he preparado la crema pastelera el día anterior y le he añadido la nata el mismo día del montaje.
Prepara la crema pastelera con estos ingredientes y siguiendo el paso a paso aquí, deja que se enfríe.
Monta la nata, que tiene que estar bien fría, pero no la dejes demasiado firme, solo semimontada.
Cuando la crema esté fría, añade la nata montada en varias veces para que no se baje demasiado, hazlo de arriba abajo, reserva y guarda en la nevera tapada con papel film.
El almíbar:
Montaje:
Corta el bizcocho rectangular primero en tiras de unos 2 cm.
Luego corta cada tira en daditos eliminando los bordes. Reserva.