Es tiempo de calabacines y siempre viene bien tener diferentes recetas para aprovecharlos de diferentes formas, el calabacín da mucho juego, en casa gusta mucho y son muchas las veces que se prepara bien como lasaña, en vinagre o incluso albóndigas.
En esta ocasión vamos con una idea muy sencilla y rápida, ideal para las cenas de verano, lo más parecido a una pizza sin serlo y prescindiendo de la masa de base, vamos allá.
Resumen de la receta en vídeo
INGREDIENTES
1 calabacín
5 huevos
Jamón York, queso
Aceite (opcional)
Queso rallado y orégano
Primero lavamos el calabacín y luego lo cortamos en rodajas muy finas, cuanto más mejor.
Lo colocamos en una bandeja sobre papel de horno, aquí hay dos opciones, podemos meterlo unos minutos al horno mientras cortamos los ingredientes o simplemente echamos los ingredientes directamente, aquí es donde es importante el grosor del calabacín
Si optamos por meterlo al horno, primero pintamos con un poco de aceite y se le puede añadir orégano, normalmente lo suelo hacer sin meter el calabacín al horno, pero muchas veces depende del tiempo que tenga.
Una vez que el calabacín ya esta colocado como base y horneado (si se quiere hacer), ahora solo quedo batir los 5 huevos y echar sobre toda la superficie, cuidando de que no se descoloque el calabacín y que todo quede bien cubierto
Una vez echado el huevo batido procedemos a poner el queso, jamón york, queso rallado y orégano
Los ingredientes pueden variar y optar por lo que se quiera, bacon, bonito, aceitunas, champiñones, anchoas... lo que se quiera.
Metemos al horno durante 20 minutos a 180ºC aprox.
Y esta es la pinta que tiene una vez horneado, parece una pizza porque el huevo como que infla.
Dejamos enfriar y vamos según podamos separando el papel de hornear.
Lo hacemos con ayuda de una espátula teniendo cuidado de que no se rompa.