Un golpe de viento en la persiana. Una sombra en la oscuridad del pasillo. La sospecha de alguien escondido detrás de una puerta. Un leve movimiento de la cortina del baño
El miedo se le asentaba en el centro del estómago
Luces de todo el piso encendidas. Todas las puertas abiertas de par en par
Soluciones estúpidas que sabía no iban a funcionar
Así que con todas las puertas abiertas y todas las luces encendidas hizo lo único que si funcionaba siempre: correr hacia su habitación y meterse debajo del edredón, cabeza incluida
El edredón bien remetido a lo lardo de su cuerpo y los pies, sobre todo los pies, bien encogidos, que nadie pudiera meter mano
Y mientras le faltaba el aire y el miedo se le extendía por todas sus terminaciones nerviosas como una inyección letal, maldecía todas las estúpidas películas de suspense, cada estúpido libro de Stephen King o Dean Koontz devorado en días
ELABORACIÓN Picar la cebolla finamente Trocear las gambas en 2-3 trozos cada una
Poner dos cucharadas de aceite en la cubeta Menú Cocina Cuando el aceite esté caliente, sofreír la cebolla 3-4 minutos Agregar las gambas y rehogar 2 minutos más Retirar la cubeta Cancelar menú anterior
Batir 4 huevos en un bol Salpimentar
En otra cubeta o con la cubeta anterior limpia, cuajar la primera tortilla Menú Cocina 2 minutos, Tapa cerrada Reservar esta tortilla
Batir los 4 huevos restantes Cuajar esta segunda tortilla
Mientras, quitar la piel a los aguacates y cortar a tacos
Colocar las tortillas en dos platos Repartir en la mitad de cada tortilla el sofrito de cebolla y gambas Colocar trozos de aguacate por encima Doblar cada tortilla sobre si misma Salpimentar Aliñar con un chorrito de aceite por encima
Receta adaptada de la revista #cocinalecturas nº 107 pág.74