Amasar hasta que forme una bola que no se pegue a las manos. Si fuera necesario, añadir un poco más de harina si se pega o agua si está muy seca.
Cuando la masa esté lista ir tomando trozos de unos 70 gramos y hacer bolas.
Colocar film transparente sobre una superficie plana y sobre él otro trozo de film.
Con un rodillo aplastar la masa hasta que quede más o menos de un milímetro de grosor. Si se quiere que todas las tortitas queden iguales y redondas, puede cortarse la masa antes de sacarla del film con el fondo de un plato u otro cortador que no rompa el plástico.
Una vez lista la primera, poner en una sartén caliente antiaderente y cocinar la tortilla tres minutos por cada lado.