La primera vez que probé unas tortitas como éstas, imagina si hace años, que fue en la cafetería de Galerías Preciados. Para los que sois más jóvenes y no conocísteis esos Grandes Almacenes, os explico que eran la competencia directa de El Corte Inglés.
Por aquella época se pusieron de moda y todo el mundo hablaba de ellas. Y allí que nos plantamos mi amiga Maca y yo, con la idea de probarlas. Habíamos ahorrado para darnos ese capricho con nuestra paga semanal. Eran las primeras salidas de adolescentes, jugando un poco a ser mayores.
La única referencia que llevábamos era la que habíamos visto en las pelis americanas, y lo que nos habían contado algunos amigos: que si estaban buenísimas, que si eran deliciosas, que no no las podíamos perder . . . que si patatín y patatán y oye, que era todo cierto. Nos encantaron. Lo cierto es que venían muy bien presentadas, con su nata montada, caramelo y mantequilla en trozos. Y para rematar bien la merienda, nos pedimos también una Coca Cola. En aquellos días, ni plantearme que se podían hacer en casa y que encima eran tan fáciles.
Con estas cantidades salieron diez tortitas. * 1 y 1/2 Tazas de Harina de Trigo. * 2 ctas. Levadura Royal {Polvos de Hornear} * 1 cta. de Azúcar. * 1 cta. de Sal Marina Fina. * 2 Huevos tamaño L. * 1 y 1/4 Taza de Leche Entera. * 3 Cdas. de Mantequilla. Para acompañar: Chocolate, Sirope, Caramelo, Mermelada, Plátano, Frutos Rojos, Nata, Yogur batido, Coulis de frutas . . . . todo lo que se te ocurra.
* En un cuenco amplio añadimos los huevos y la leche. * Batimos bien.
* Le añadimos la mantequilla derretida. * Batimos de nuevo, hasta integrarla.
* Agregamos la levadura y la sal. * Batimos de nuevo.
* Turno de la harina. * Batimos hasta tener una mezcla lisa y sin grumos. Lo podemos hacer con barilla manuales o eléctrica.
* Ponemos una sartén al fuego y cuando esté caliente, vamos añadiendo cucharadas de la mezcla. Le tengo la medida cogida, si las hago con un cacito para servir salsas. * Procuramos que sea la misma cantidad para que salgan iguales.
* Para saber cuando le tenemos que dar la vuelta, esperamos a que tenga esas burbujitas por toda la superficie. * Ahora si, volteamos y dejaremos que se tueste también por el otro lado.
* Según las vamos sacando de la sartén, las apilamos unas sobre otras y las llevamos a la mesa, formando una torre.
* Si las haces en una sartén pequeña salen todas iguales y más bonitas. La mía es grande y por eso la hago a cucharadas y quedan más irregulares por los bordes. *Lo ideal es reservar una sartén para hacer creps, tortitas, tortillas de maíz o tortillas de harina y cosas de este estilo si es que en casa sueles hacer estas preparaciones * No se te ocurra aplastarlas cuando le hayas dado la vuelta, perderán esponjosidad. * Hazlas a fuego muy bajo, para que queden doradas. Algunas de las mías han salido más soleadas de la cuenta, que me entró la prisa y subí el fuego, mal hecho. No se altera el sabor, pero visulamente ganan mucho si quedan doradas.
Como las hice dos fines de semana diferentes, variamos los acompañamientos y en las dos ocasiones resultaron igual de ricas y sabrosas. Para aligerar grasas, en la foto de la izquierda, las tortitas están acompañadas de un puré de arándanos, rodajitas de plátano y un yogur blanco batido . . . entraron directas y sin remordimientos. Las de la foto derecha iban con mermelada de fresas y chocolate derretido. ¿ Y tú, con cual te quedarías?
La receta se la he copiado a Marga, {El festín de Marga] un blog que sigo y me gusta mucho. No es la primera vez que hago alguna receta suya, y siempre es una garantía. Sus tortitas, id a verlas, son per-fec-tas. Yo, seguiré practicando un poco más. Y eso es todo por hoy, nos vemos en unos días. Hasta la próxima entrada, ya sabes, se feliz o al menos, inténtalo.