
Algunos de ustedes habrán notado mi fanaticada por las tostadas de aguacate en mis redes sociales, y bueno, en verdad no sé cómo hemos podido vivir si ellas, así que agradezco que se hayan puesto de moda y diré que en este caso, la moda no incomoda. ¡Las amo! Quiero un árbol de aguacates en mi casa.
Las podemos hacer de tantas, pero de tantas formas, que es muy difícil aburrirse de ellas, y son tan versátiles, que con sólo tener el pan y el aguacate, al abrir la nevera y ponernos un poquito creativos, podemos hacer muchas delicias. Si a ustedes les gusta el aguacate tienen que hacerlas, experimenten mezclarlas con sus ingredientes favoritos.
Hoy comparto esta receta que me fascina al desayuno, y como les contaba, salió de abrir la nevera y usar lo que tenía.
Ingredientes:
2 tajadas de pan integral
1/2 aguacate hass
6 hojas bebés de espinacas
2 cucharadas de quinua cocida (receta aquí)
Pesto al gusto (receta fácil y económica aquí)
Miel (de abejas, maple, agave, panela... la que usen)
Preparación:
Poner a tostar el pan en el horno o en un sartén hasta que doren, si quieren con un poquito de aceite de oliva o mantequilla. Servir y untar con pesto, poner el aguacate en láminas, las espinacas en julianas, la quinua y ponerle miel al gusto. ¡Disfrutar!
Las pueden acompañar con una porción de fruta y de su bebida en leche favorita o de un jugo de fruta. Este es un desayuno grande pero saludable para pasar todo un día bien alimentados. Si lo quieren de snack, una sola tostada es más que suficiente.
Nota: Si están en Colombia, hace poco descubrí el Pan Granola de Tiendas Olímpica, es perfecto y rico para hacer tostadas de aguacate y es muy barato (nunca entraba a estas tiendas por el olor de su carnicería, pero la panadería está alejada y siempre me han hablado muy bien de sus productos, y son recién hechos).

Generalmente las acompaño de una porción de fruta y una taza (gigante) de café sin endulzar, el café es una de mis debilidades, y aunque dicen que hay que evitarlo, creo que nunca podré, pero sí estoy tratando de reducir su consumo y ahora sólo tomo dos veces al día. Pequeños cambios que nos hacen sentir mejor a largo plazo.
Y hablando de buenos hábitos, a mí me gusta mucho la comida saludable y cada vez más este estilo de vida, pero no por eso soy experta ni nada parecido, y mucho menos soy un ejemplo de vitalidad y buenos hábitos, sin embargo, trato tanto como puedo, y sobre todo ahora que ya soy "adulta" (32 añitos) y que he empezado a sufrir las consecuencias de los excesos y de ciertos hábitos, de adoptar poco a poco, una vida más natural, más saludable y más tranquila (tampoco es que fuera una total party animal, tampoco). En el intento, algunos de mis amigos me critican por esto o me lanzan una cara torcida cuando me niego a algo o saben de mis elecciones ahora, tal vez a ustedes también les pase lo mismo, esos amigos con que nos íbamos de comilonas y de fiestas, que ahora nos critican por no querer, o no poder, seguirles el ritmo. Tengo que confesar, que a ellos los estoy viendo tan feos y tan cansados, que estoy contenta con las decisiones que he ido tomando, y de hecho, debo decir, la vida me satisface más ahora, si a ustedes les pasa lo mismo, lo mejor es hacer caso omiso y seguir con lo que nos hace felices, los amigos son amigos a pesar de lo que sea. Por el lado de compartir este estilo de vida, no se preocupen, nunca voy a usar mi blog para pontificar sobre vida saludable ni para dármelas de nutricionista, ni más faltaba, para esas cosas se necesita vocación, experiencia y certificación, y yo, como saben, simplemente soy una cocinera aficionada de fin de semana que le gusta compartir lo que prepara acompañado de un poquito de su estilo y filosofía de vida. Así que mis recetas y las cosas que comparto, son para pasar un buen rato.
Gracias por pasar por Juliana con Sal.