Mezclamos la nata con el queso de untar y la salsa de trufa. Cuando esté bien integrado añadimos las nueces picadas.
Extendemos la placa de hojaldre y en el centro untamos la crema de trufa ocupando 1/3 de la masa y dejando un dedo de hojaldre por encima y otro por debajo sin cubrir. Ponemos encima el salmón ahumado.
Doblamos el dedo de hojaldre que habíamos dejado sin cubrir hacia dentro. En los lados de hojaldre que quedan libres hacemos cortes para que queden tiras de 2 cm de grosor. Cerramos cada tira de un lado a otro de manera que el centro quede cubierto por el hojaldre.
Pincelamos con huevo batido y horneamos a 200º durante 25 minutos o hasta que el hojaldre esté dorado.