Pertenezco a ese tipo de personas que elabora teorías extrañas sobre cualquier asunto por trivial que este pueda parecer y hasta ser. Tenía que hacer un viaje que llevaba posponiendo años, muchos años y quizás no hubiera muchas más oportunidades. Cuando regresé de mi soñada visita a tía Ángeles, no tuve sensación de melancolía hasta llegar a casa y ver el beso largo de una pareja de novios en el portal. Esta escena me paralizó. Un beso, y se me vino el mundo encima. El beso de una pareja de novios en un portal puede provocar una grieta en el alma por la que entra la melancolía y el calor de las noches de verano de la infancia. Esta pareja de novios no pretendía sino, alargar la noche y retrasar la despedida con un beso lento, minucioso, interrumpido de vez en cuando por la necesidad de comprobar (pienso), antes de seguir, que quien entraba en el portal no ejercía de mirón. Se miraban a los ojos, se susurraban algunas palabras y luego el beso renacía. Ese beso escondía las conversaciones largas y los planes de un futuro compartido por los labios. De pronto, me sentí envuelta por otro tiempo. Olí a apuntes de universidad, a piso de estudiantes, a tardes de sentadas en las escaleras de Anaya. Olí a rumor de aula universitaria, a paseos por la Plaza Mayor. Entré en el ascensor de casa, ya es antiguo, pertenece al pasado, igual que algunos besos, y pensé que estas escenas me parecen costumbres de otra época, que son tan escasas que parecen irreales, la gente ya no se besa en los portales al menos, no como cuando éramos pequeños, los novios no tienen la necesidad de robar unos minutos al horario para invertirlos en despedirse en el portal. Y como eran besos, besos te traigo:
`TRES BESOS, TRES CHOCOLATES?UNA TARTA
TARTA DE TRES CHOCOLATE
Ingredientes:
175 gr. de chocolate con leche (Nampán- choco bio leche 32% cacao)
175 gr. de chocolate negro (Cacao Barry Mexique origene rare 66% cacao)
900 gr. de nata (35% M.G)
2 huevos
1 yema de huevo
3 hojas de gelatina
Elaboración:
Hidratar 5 minutos en agua fría las hojas de gelatina.
Por separado, fundimos los chocolates al baño maría.
También al baño maría, batimos los huevos y la yema, y le añadimos las hojas de gelatina, continuamos batiendo hasta que se forma una crema esponjosa y... se retira del baño maría.
La mezcla anterior se divide en tres partes que se añaden a cada uno de los chocolates.
Primero se echa el chocolate negro y se mete en la nevera para que se solidifique, cuando ya está se le añade el chocolate con leche y se vuelve a introducir en la nevera y finalmente el chocolate blanco (Podemos acelerar el proceso de solidificación recurriendo al congelador).
Si lo que utilizamos es un molde no desmontable el orden de los chocolates sería al revés para que al desmoldar la tarta (volteándola) quedase el chocolate blanco por encima.
Cuando la tarta está solidificada se puede decorar con frutas, fideos de chocolate, mini-bolitas de chocolate..., o cualquier decoración que consideremos oportuna.
La he decorado con bombones de chocolate kisses.
Se puede congelar.
Nota: Me equivoqué y la mezcla de yemas y gelatina la uní con la nata y luego con el chocolate, el resultado final fue que la tarta quedó un poco más sólida que otras veces, no tan esponjosa, pero aun así me sigue gustando muchísimo más que las que se elaboran con cuajada.