Esta receta es la más antigua de todas, ya la hacía mi abuela hace más de setenta años.
La elaboración es muy fácil. Cocemos la coliflor en agua con sal, queda genial si la ponemos en islitas o ramitos hasta que esté tierna. A mí me gusta añadir alguna patata y un poco de zanahoria, pero eso ya va al gusto.
Escurrimos y reservamos.
En una sartén ponemos aceite de oliva virgen extra y unos dientes de ajo laminados. Cuando el ajo esté dorado añadimos un poco de pimentón dulce, la cantidad va al gusto, y retiramos del fuego.
Mezclamos la coliflor con el refrito y ya podemos comer. Yo a veces la acompaño con un huevo duro.

Este plato no es ligero, pero está muy rico y es una gran opción para esos momentos en que hacemos alguna cena o picoteo con frituras porque al menos lleva verduras.
En una cazuela con agua y sal cocemos coliflor hasta que esté bien blandita. Una vez hecha escurrimos y yo tengo dos opciones de presentación.

Si es para niños o gente a la que no le gusta la coliflor la camuflo de una forma muy fácil; aplasto bien con un tenedor la coliflor y la mezclo con huevo batido, harina (a ojo), levadura (impulsor) y sal. Y con una cuchara voy cogiendo pequeñas porciones que frío en aceite de oliva virgen extra bien caliente y abundante. Los fritos no saben nada a colifor y están buenísimos.

Para las personas a las que les gusta la coliflor yo cojo cada islita y la paso por la mmisma mezcla de antes, la de huevo con harina y levadura, es como una tempura, y frío en aceite abundante. La presentación es chulísima, muy original.

Esta me encanta, tiene pocas calorías y hasta mi hermana, que odia la coliflor a muerte, es fan.
En una cazuela cocemos la coliflor troceada con una cebolla y unos dientes de ajo. A mí me gusta insertar en la cebolla unos clavos de olor que luego retiramos fácilmente.

En lugar de cocer en agua lo hacemos en leche, o la mitad de leche y la mitad de agua, eso al gusto.
Cuando ya esté tierna separamos algunas islitas. El resto de la coliflor, sin escurrir, es decir, con el agua/leche de cocción, la trituramos con la batidora junto al ajo y la cebolla, y añadimos cuatro yogures naturales.
Con un tenedor aplastamos la coliflor que hemos separado y la añadimos al puré para dar "textura".

Rectificamos de sal y pimienta y servimos con unas gotitas de un aceite bueno. Yo uso uno de oliva especial afrutado o uno que me ha comprado mi hermana, es de Jaén y es muy natural, y de ambas maneras me encanta.
Y hasta aquí el post de hoy. Espero que os sirva porque la coliflor es muy saludable; es rica en vitamian C, vitamina K y antioxidantes, y hay muchas maneras de comerla que la hacen atractiva.
Este post lo había publicado hace tres años, y me ha parecido buena idea rescatarlo.
Mil gracias por leerme y muy feliz martes a todos.