No todas las cebollas tienen el mismo sabor, además también depende de la cantidad de tiempo que las tenemos guardadas antes de usarlas. Unas son más dulces, otras más picantes, las cebolletas por lo general son más tiernas y suaves que las de ciclo largo, que son las que usamos para guardar, aunque hoy en día esto es algo que seguramente mucha gente no sepa, porque en el supermercado no puedes saber con exactitud cuanto tiempo lleva almacenada una cebolla, sin embargo podemos saber que son más viejas o frescas por su textura, cuanto más frescas más duras y más contenido en agua tienen, también podemos saber que ya llevan una temporada almacenadas porque suelen rebrotar apareciendo zonas verdes en el interior.
Al igual que no todas las cebollas son iguales, los paladares también tienen sus gustos y para tratar de satisfacer a todos, incluso a los más delicados, podemos seguir unos trucos para evitar el fuerte sabor de las cebollas.

El primer truco que os voy a contar para suavizar el picor de las cebollas lo aprendí en Madrid de una niña a la que no le gustaba nada la sensación de picazón que le producían estas verduras crudas, por lo que siempre, antes de añadirlas a la ensalada, las cortaba e introducía en un vaso con agua y una cucharadita de sal. Así las dejaba a remojo mientras iba preparando el resto de la ensañada y luego la escurría para añadirla al resto de ingredientes. Puedo decir personalmente que el sabor de la cebolla cambiaba, quedando más suave y con un toque especial

También podemos remojar las cebollas en zumo de limón, vinagre o leche, además de rebajar el picor nos dará un gusto diferente que podemos usar de manera imaginativa en la cocina.
Otra posibilidad es pasar las cebollas por la sarten o plancha, incluso sin aceite, yo esto lo uso mucho para los sandwiches, hamburquesas y bocadillos. Los sofritos de cebolla tienen un sabor dulce, y al cocinarla el sabor ácido/picante disminuye.

También podemos evitar el lagrimeo cortando cebolla remojándola en agua con sal. Foto de Lali Masriera. Fuente.
Los ajos y cebollas contienen entre otras cosas potasio, hierro, magnesio, calcio, vitamina C, y un montón de propiedades que no deberíamos perdernos solo porque tenga un sabor fuerte. Así que os animo a probar este truco de cocina para suavizar el sabor de la cebolla.
También puedes consultar otros artículos dedicados a la cebolla en el blog:
Propiedades de la cebolla
Ideas para usar la cebolla como condimento
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La química de la cebolla que nos hace llorar
Infografía: la química de la cebolla (en Ingles)