
Las Trufas son el fruto de un hongo subterráneo, fruto de un micelio que se desarrolla en simbiosis con ciertos árboles como el roble europeo y la encina española. Se encuentran debajo de la superficie del suelo a unos 20 cm. de profundidad aproximadamente.
A la trufa se la suele llamar “el diamante negro de la gastronomía”, ya que es sumamente apreciada en las cocinas alrededor de todo el mundo y se la utiliza como condimento en muchos platos. Se la ralla o lamina sobre el plato elaborado. Pueden ser en pastas, carnes, huevo. También se hacen productos trufados para que los que no son expertos en cocina puedan disfrutar de esta en su hogares; como lo son los aceites trufados, mieles trufadas, paté trufado, mantecas trufadas, foie gras trufado, entre otros. Los precios de la trufa negra fresca ronda entre los U$D 1.300 a U$D 1.800 por kilo según las temporadas.



Es así que se asoció para fundar Trufas del sur S.A. y Trufas del Nuevo mundo S.A. donde su trabajo dentro de las organizaciones fue el de producción ya sea de las plantas micorrizadas como la plantación de las propias trufas en los campos.
“La Truficultura nos atrapó, nos comenzó a apasionar, es un cultivo muy completo que aparte de producir trufas, asimismo forestamos y cuidamos el medio ambiente” dijo Agustín Lagos y agregó “entre 2004 y 2006 nos dedicamos a inocular plantas, para en 2008 plantar nuestra primer trufera en Argentina”.
En la Argentina este cultivo se da muy bien en provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y en la Patagonia. “El clima es fundamental para este cultivo ya que no se puede cambiar. Siempre hacemos estudios de suelo y antes de plantar la mayoría de las veces lo modificamos” enfatizó Lagos.


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