Ya se acerca el final de año y siempre me gusta compartir con vosotros una deliciosa y dulce receta que os hará llegar al nuevo año con muchas más ganas. Esta vez me he decantado por estas fantásticas trufas de avena, coco y Amaretto, una nueva versión que os hará vibrar y disfrutar a partes iguales. ¡Animaos a hacerlas en casa, que son muy sencillas y adictivas!

Una de las cosas que más me gustan en Navidad son las bandejas de los postres: polvorones, turrones, roscos de vino... ¡y trufas! Me encantan las trufas. Normalmente hago la receta de naranja y Cointreau que compartí con vosotros hace unos años, pero estas Navidades he preparado estas trufas de avena, coco y Amaretto y se han convertido en mi nueva opción favorita.
Las trufas son el típico postre o dulce que podemos hacer todo el año y que nunca falla. Es una receta súper sencilla y que podemos hacer con los más peques de la casa, que podrán ayudarnos a hacer las bolas una vez que la mezcla haya cogido consistencia. Esta vez me he decantado por el coco porque es una mezcla que me encanta. El chocolate y el coco son un acierto... y el toque de la avena y el Amaretto os van a encantar... ¡Os lo voy adelantando!
Las trufas nunca faltan en las bandejas de Navidad de mi casa... ¡Pues estas Trufas de avena, coco y Amaretto se van a convertir en imprescindibles desde estas Navidades! ¡No os perdáis esta deliciosa receta!

Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 20 mins (aprox)
Temporada: Invierno, Navidad
Raciones: 30 trufas
Etiquetas: Aperitivo Postre
- El día anterior calentamos la nata con la mantequilla a fuego medio, sin que llegue a hervir.
- Añadimos el Amaretto y mezclamos bien.
- Añadimos el azúcar glacé y el cacao puro, mezclamos bien.
- Cuando esté todo integrado añadimos el chocolate cortado en trozos. Damos vueltas hasta que se deshaga bien.
- Por último, añadimos la avena y el coco y mezclamos.
- Cuando lo tengamos todo bien unido y el chocolate esté deshecho, echamos la mezcla en una fuente con bordes que sea un poco amplia. Yo la he echado en una cuadrada de horno con bordes altos.
- Cubrimos con papel film y dejamos enfriar durante toda la noche.
- Al día siguiente metemos la fuente en la nevera durante al menos tres horas.
- Sacamos de la nevera y con una cuchara vamos tomando porciones de más o menos 16-20 gr.
- Hacemos bolas con cada porción. No tienen por qué quedar perfectas ahora, las mejoraremos más adelante. Vamos dejándolas en una fuente.
- Cuando las tengamos todas, metemos la fuente en la nevera durante una hora.
- Sacamos la fuente y perfeccionamos las bolas para que queden perfectas con el calor de las manos.
- Podemos pasarlas por el plato de cacao o por un plato con coco rallado para que se queden bien cubiertas. Otra opción podría ser con avena, azúcar glacé...
- Dejamos enfriar en la nevera una hora más.
- Servimos en frío o las metemos en un tupper y las congelamos.

¡A disfrutar!
Podemos evitar el alcohol, pero me encanta el toque que les da.
Podéis añadir otros ingredientes como frutos secos, pasas...