Hace unas semanas tuve el placer de asistir al Salón Gourmet en Madrid, fui gracias a Quesería La Antigua de Fuentesauco. La verdad es que visitar la feria es un auténtico placer para los sentidos, todas las novedades gourmet y lo mejor de lo mejor todo junto en un mismo sitio.
En el stand de Quesería La Antigua probamos cinco o seis variedades de queso de oveja, una de ellas es el nuevo queso de oveja al tartufo, una mezcla muy pero que muy interesante, la trufa le confiere todavía mas sabor al queso.
Me regalaron entre otras cosas una cuña de éste nuevo queso de oveja y he estado dándole vueltas al coco hasta conseguir ésta receta, aunque bueno lo mas difícil si os soy sincera fue no comernos la cuña solita, sin nada que le acompañase porque no le hace falta.
Quería elaborar algo que no le quitara el protagonismo al queso, ni que tuviera un montón de ingredientes en los que quedara perdido y creo que lo he conseguido, porque el sabor no se ha alterado lo mas mínimo, pero eso si, con otra textura.
Otra ventaja de ésta receta es que sirve de aperitivo, entrante o postre, el queso en muchos sitios se sirve después de las comidas y como lleva una salsa un poco dulce de fresas y vinagre de módena queda perfecto.
También he querido jugar con el nombre de la receta, y con la forma, gracias al rebozado de pan de centeno parecen trufas, ingrediente del queso de oveja al tartufo.
INGREDIENTES
200 gr. de queso de oveja al tartufo
80 ml. de nata
80 ml. de leche
2 hojas de gelatina
3-4 rebanadas de pan de centeno (lo he comprado en el Aldi)
Para la salsa de fresas y vinagre de módena
una cucharada de mantequilla
2 cucharadas de azúcar
50 ml. de zumo de naranja
50 ml. de vinagre de módena
150 gr. de fresas (no importa que estén muy maduras)
unos granos de pimienta de sechuan

Espero que os haya gustado ésta doble receta de hoy, porque si no os animáis a hacer las trufas podéis elaborar la salsa que va perfectamente con una carne roja, como parte de una vinagreta en una ensalada, o para unas natillas por ejemplo.