Nunca me había puesto a preparar turrón...con lo fácil que es comprarlo, verdad? (si, si ya sé que llevan muchas cosas "extras" no demasiado beneficiosas pero...quién puede resistirse?) Hasta que con un estupendo molde de silicona que me llegó de parte de Silikomart quise hacer algo diferente y propio de estas fechas. Y¿qué mejor que un turrón casero? Y un día, buscando alguna inspiración googlediana, llegué hasta la receta de Postres Originales y ya fue mi perdición. En casa no le pusimos arándanos, que reservo para otra ocasión, pero está delicioso (que se lo pregunten al peque mayor que quedó enganchado!). Y si, tal y como nos comenta Pilar, la base está en usar productos de calidad... no uséis un chocolate cualquiera por que perderá muchísimo sabor, por ejemplo.
Ingredientes:
Preparación:
Empezaremos troceando el chocolate blanco, para poder fundirlo mejor al baño maría hasta que veamos que quede todo homogéneo. Cuidado no os paséis de calor y sobre todo, que no le entre agua al chocolate.
Cuando veamos que empieza a fundirse, le añadiremos la mantequilla (que también puede ser manteca de cerdo) y retiraremos del fuego antes de que se funda por completo para que lo haga con el calor residual.
Cuando lo tengamos totalmente derretido, añadimos los pistachos pelados y los mezclamos con el chocolate.
Vertemos la masa en nuestro molde de silicona y alisamos la superficie para que llegue bien a todas las esquinas del molde. (ojo, que si no tenéis molde y queréis ponernos manos a la obra, cortad un tetabrick de leche por la mitad longuitudinalmente y ya tenéis un molde estupendo!)

Dejaremos enfriar alrededor de 4 horas y antes de servir y con ayuda de un biberón ( o lo que tengamos a mano) decoraremos con chocolate negro derretido.
Espero que os guste y os animéis por que tengo que admitir, que estaba riquísimo!

