
El otro día me paré ante el escaparate de una buena pastelería donde exhibían algunas variedades de turrones. Me quedé asustada ante algunos precios de este dulce navideño y por unos segundos dudé si me había detenido ante una pastelería o ante una joyería. ¡Anda que no han subido los precios con respecto a las Navidades del año pasado! ¿Será por el coste de los productos, será por el robo a mano armada que supone el precio de la luz y del gas, será por los aires de grandeza de Putin y de toda su camarilla? Total, que mientras regresaba a casa, decidí que como en años anteriores los turrones los haría yo, porque entre otras razones su elaboración es muy fácil. Solo hay que disponer de un buen producto. En el caso de este turrón de nata y nueces tenéis que utilizar unas nueces de calidad y preferiblemente recién cascadas porque las que se compran peladas a veces tienen un regusto rancio que pueden arruinar el sabor del turrón.
Si preferís otros turrones podéis consultar el índice de la “A a la Z” o usar el buscador lateral.
