Turrón de nata y nuez

Al límite de la campana, hoy es Nochebuena, os traemos otro turrón artesano de los clásicos, el de nata y nueces, acabado con una crujiente cobertura de chocolate negro. Aunque el turrón es un producto típicamente navideño, en casa cuando más gusta es antes o después de fiestas, se nota que los días señalados estamos a tope y cuesta más apreciarlo. O sea, que animarse que siempre hay tiempo para disfrutarlo.







Ingredientes



180 g de almendra molida

180 g de azúcar

100 g de nueces troceadas

60 g de agua

100 g de nata líquida

1/2 vaina de vainilla

150 g de chocolate negro de cobertura

 Preparación



Preparar y pesar los ingredientes y tenerlos a mano.

Trocear las nueces y reservar.

Cortar la vaina de vainilla de forma longitudinal y, con la parte no afilada de un cuchillo, raspar las semillas e introducirlas en la nata líquida, así como la vaina.








Colocar la nata en un cazo al fuego y reducir a la mitad. Retirar la vaina y reservar.

Poner la almendra molida en el bol del robot con el accesorio de pala.

Cocer, en un cazo al fuego, el azúcar junto con el agua, hasta que alcance una temperatura de 112º C. Retirar del fuego y volcar sobre la almendra, escurriéndola por la pared del bol poco a poco y batiendo al mismo tiempo a baja velocidad, hasta que enfríe la mezcla.

Añadir la nata reducida al bol. Una vez mezclada con el mazapán, incorporar las nueces.

Colocar la mezcla en un molde o darle forma para que quede una pieza uniforme.reservar en la nevera para que enfríe bien.






La cobertura de chocolate

Trocear el chocolate y calentarlo hasta que se funda. Podemos hacerlo al baño maría, colocando un bol encima de una cazuela con agua caliente, o bien al microondas. En este caso calentaremos por tiempos cortos (20 - 30 segundos) a potencias medias e iremos controlando que se funda bien pero que no se queme.

Una vez fundido, y antes de utilizarlo, se ha de atemperar, es decir bajarle la temperatura hasta unos 36º C, removiéndolo para que enfríe.





Desmoldar el turrón y colocarlo sobre una rejilla.

Verter encima el chocolate y extenderlo rápidamente por toda la superficie y los laterales, dejando que escurra el exceso.

Podemos decorarlo a nuestro gusto, por ejemplo pasando una rasqueta dentada por la superficie haciendo ondas.





Tenerlo todo preparado y a punto, como el turrón está frío, el chocolate endurece rápido.





Ver imagen