Llevaba tiempo queriendo publicar la receta de este sencillo postre de origen italiano. Una delicia que se prepara muy fácilmente con pocos ingredientes y que, siguiendo con la costumbre, voy a dedicar esta vez a mis compañeros de Arte Pingüe Teatro, mi otra pequeña familia, esa con la que ensayo (nunca mejor dicho) mi faceta más lúdica.
Para preparar esta pingüe cantidad de tiramisú necesitaréis:

Separamos las claras de las yemas y batimos estas últimas con el azúcar y el queso mascarpone hasta obtener una mezcla cremosa. Montamos las claras a punto de nieve y se las añadimos a la mezcla anterior con movimientos envolventes para que nos quede espumosa.



Vamos a montar nuestro tiramisú: colocamos primero una capa de bizcochos humedecidos en el café. A continuación extendemos una capa generosa de crema. Volvemos a colocar otra capa de bizcochos, y terminamos cubriendo la superficie con más crema (Usé manga pastelera en esta última capa para darle una forma diferente).




Lo llevamos a la nevera un mínimo de cuatro horas, o mejor si lo preparamos de víspera y lo enfriamos toda la noche, ganaremos en sabor y textura. Antes de servir espolvoreamos generosamente la superficie con cacao puro y lo tendremos listo para disfrutar.
Compañeros, llevaré suficiente tiramisú para “capuletos” y “montescos” al estreno, no os preocupéis, jejeje
“Un pingüe tiramisú” también está disponible en audio en ivoox
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