
La oxidación es un proceso totalmente natural que se produce en nuestro cuerpo al realizar actividades tan cotidianas como caminar, respirar o comer, entre otras. Esta oxidación se genera por la formación de radicales libres. Éstos son células incompletas que, como nos explica la dietista-nutricionista Marta González Caballero ¿les faltan electrones y buscan estabilizarse dañando, como consecuencia, a otras células sanas, desestabilizándolas y convirtiéndolas también en radicales libres¿.

Nuestro cuerpo es muy sabio y tiene sus propias defensas contra este proceso. Para neutralizarlos, diariamente genera enzimas antioxidantes. Sin embargo, ¿si hay exceso de radicales libres nuestro cuerpo es incapaz de neutralizarlos todos¿, nos explica la especialista. La mejor solución entonces es ¿recurrir a ciertos nutrientes que actúan como antioxidantes¿ y que podemos encontrar en multitud de alimentos que tenemos al alcance de nuestra mano.
Realmente no podemos afirmar que un solo alimento sea el mejor antioxidante posible. La clave está en comer de todos para hacer tu dieta equilibrada y mantener tu organismo lejos de los radicales libres. La especialista nos detalla una lista donde podemos observar qué alimentos contienen las vitaminas y elementos mencionados:
Vitamina C: se encuentra en frutas (kiwi, cítricos, mango, piña, caqui, melón, fresas¿) y verduras y hortalizas frescas y crudas (bayas, pimientos, tomate, col, etc.).
Vitamina E: germen de trigo, el aceite de soja, el aceite de oliva, los vegetales de hoja verde y los frutos secos.
Selenio: lo encontramos en las carnes, los pescados, los mariscos, los cereales integrales, los huevos, las frutas y las verduras.

Cobre: son alimentos ricos el pescado, el marisco, el hígado, las verduras de color verde y los cereales integrales.
Zinc: se encuentra en las carnes, las vísceras, los pescados, los huevos, las legumbres y los cereales completos.
Betacaroteno: verduras de color verde (espinacas) o coloración rojo-anaranjado-amarillento (zanahoria, calabaza, etc.) y ciertas frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón).
Isoflavonas: están presentes en la soja y algunos de sus derivados.
Flavonoides: se encuentran en la familia de las coles, las verduras de hoja verde, los cítricos, las frutas rojas y las frutas moradas.