Lo del bicarbonato de sodio más bien parece un milagro de Lourdes con su capacidad y la gran variedad de usos que tiene. Hoy os explico algunos de los más esenciales para tenerlo siempre en tu despensa.
Nada nuevo que os cuente que el bicarbonato en la repostería sirve como levadura. Su combinación con vinagre, o con elementos ácidos, hace que libere dióxido de carbono y cree ese burbujeo tan característico. Esta combinación provoca que las masas leven. Yo la utilizo en la receta de Carrot Cake.


El truco está en poner mezclar media cucharada de bicarbonato por cada 3 huevos. ¡Pura esponjosidad!
La carne a veces puede ser dura o puede que te guste más tierna. ¿Cómo lograrlo? En una cazuela con agua por 2 cucharadas de bicarbonato de sodio y deja que repose 2h en la nevera. Enjuaga bien la carne para que no queden restos y cocínala como más te guste.
¿Te parece que los usos del bicarbonato en la cocina son pocos? Ironía, obviamente. Pues cuando te cuente que es ideal cuando tienes retortijones, algo te ha sentado mal o simplemente tienes muchos gases. Solo debes mezclar una cucharadita con agua y para adentro. El sabor no es delicioso que digamos, pero con lo que funciona, bien sabe un pequeño mal trago. ¡Ya verás que este milagro sí es de los buenos!