Los postres en vasitos individuales son una de las presentaciones que más posibilidades ofrece en repostería, coge casi todo lo que podamos imaginar y también es una buena opción para aprovechar restos de otras preparaciones.
Estos de hoy llevan una base de fruta caramelizada (peras) con un crujiente crumble (cacao y avellanas), salsa de toffee (caramelo salado) y una mousse de castañas, una pequeña sinfonía de sabores y texturas.
Animaros, crear vuestras propias combinaciones ... y que aproveche!
Previamente picar las avellanas en trocitos pequeños, no queremos que se reduzcan a polvo ni que suelten mucho aceite.
Colocarlas en un procesador junto con la harina, el azúcar y la matequilla cortada en pequeños dados. Mezclar primero estos ingredientes y añadir después el cacao y volver a mezclar.
En una bandeja, y sobre un papel de horno, extender la mezcla arenosa que hemos obtenido. Introducir en el horno a 170º y cocer durante 20 minutos aproximadamente.
Poner a hidratar las hojas de gelatina en un bol con agua fría.
Montar la nata hasta que tenga una textura semi-montada y reservar.
Batir las yemas de huevo y reservar.
Preparar un almíbar con 50 g de azúcar y 50 g de agua, calentándolos al fuego hasta que alcance una temperatura de 114º (punto de bola). Retirar del fuego y verter, muy poco a poco, sobre las yemas de huevo con las varillas en marcha y a velocidad media, para que el almíbar se mezcle con las yemas pero sin cocerlas. Seguir batiendo a velocidad alta hasta enfriar del todo, hay que conseguir una crema espumosa y de color pálido.
Incorporar primero las yemas montadas, mezclando con movimiento suaves y envolventes y, cuando se haya integrado, añadir la nata semi-montada mezclando de igual forma, con movimientos envolventes.
Colocar la mousse en una manga pastelera y reservar, de esta forma será más fácil repartirla por los vasitos.
Empezar el montaje colocando en la base una capa de peras caramelizadas. Cubrir con una capa de crumble, por encima un poco de caramelo salado finalizar con la mousse de castañas. Decorar con unos trocitos de crujiente crumble.