La bollería es una de las cosas que más satisfacciones da cuando sale bien. Por eso me encanta hacer recetas como estos bollos, Vatrushka, una receta que viene de Europa del Este y que os va a fascinar gracias al relleno tan maravilloso de queso crema y mermelada y con streusel coronando los bollitos. ¡No os perdáis este recetón!

Estos bollos, Vatrushka, son propios de Europa del este: Rusia, Ucrania, Bielorrusia... territorios que han tenido mucha historia en común y, por lo tanto, han compartido muchas tradiciones gastronómicas. Son unos bollos muy tiernos que son una delicia gracias al relleno de queso y mermelada (yo he usado de frambuesa, pero podéis usar la que queráis) y con el toque definitivo que les da el streusel, que añade un punto más crujiente.
Si la bollería os da un poco de miedo, que lo entiendo, os animo a que preparéis esta receta porque os aseguro que os va a encantar. Es una masa muy sencilla, con pocos ingredientes y con un resultado muy bueno para lo fácil que es. Además, podéis utilizar esta masa para otras formas que os gusten y darle un toque diferentes. La imaginación es vuestro límite. Aunque estos vatrushka son una opción formidable con la que empezar. ¡Os lo aseguro!

Si sois amantes de la bollería, no os podéis perder estos deliciosos bollos rellenos de queso crema, mermelada y con streusel por encima. Se llaman Vatrushka y vienen del este de Europa, ¡no os perdáis este recetón que os va a flipar!

Dificultad: Media
Horneado: 20 mins
Tiempo: 80 (aprox)
Temporada: Sin temporada
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Bollería, postre
Trotamundos: Europa

- Comenzamos con la masa. En un bol mezclamos la leche templada con la levadura y el azúcar. Dejamos reposar 10 minutos.
- Añadimos entonces el huevo, la vainilla y el aceite y mezclamos todo bien.
- En un bol más amplio, mezclamos la harina con la sal. Añadimos la mezcla anterior y mezclamos bien. Si usamos batidora, utilizaremos el gancho, que sirve para amasar. Mezclaremos con cuidado al principio y después con más rapidez. Mezclamos hasta conseguir una masa homogénea y elástica.
- Engrasamos un bol y metemos la masa. La cubrimos con un paño y dejamos levar en un lugar sin corrientes, templado, durante una hora. Deberá doblar el volumen.
- Pesamos la masa y la dividimos en 12 partes iguales. Si no podéis pesarla, ir dividiendo en dos, y cada parte en seis. Hacemos 12 bolas, con cuidado, amasándolas ligeramente para que nos queden perfectas y firmes.
- Las vamos colocando en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellas, ya que crecerán. Utilizamos dos bandejas si es necesario. Cubrimos con un paño de cocina y dejamos que leven durante treinta minutos en un lugar templado, sin corrientes. No doblarán su volumen, pero sí que aumentarán.
- Precalentamos el horno a 180ºC.
- Mientras, preparamos el relleno de queso, mezclando el queso con el azúcar. Reservamos.
- Para el streusel, mezclamos todos los ingredientes menos el huevo. Tenemos que conseguir unas migas, no muy gordotas. Reservamos.
- Una vez terminado el tiempo de levado, cogemos cada bola y vamos a hacer un hueco en el centro, pero sin que se abra agujero, no queremos formar donuts. Yo lo he hecho con los dedos, presionando y formando un centro más hueco. Podéis hacerlo con el culo de un vaso, dependiendo del tamaño.
- Añadimos una cucharada de crema de queso y otra de mermelada.
- Pincelamos con el huevo batido, espolvoreamos con un poco de streusel y metemos en el horno. Horneamos durante 20 minutos, hasta que veamos que están dorados.
- Sacamos del horno y dejamos que templen.
- Servimos templados o a temperatura ambiente.
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¡A disfrutar!
Podéis utilizar la mermelada que más os guste, o algún curd (limón, naranja...)
Podéis añadir otro queso, como queso quark, por ejemplo, que es el típico.
Podéis añadir frutos secos al streusel, por ejemplo, o no añadirlo.