
De mayo a octubre estamos en plena temporada del atún y es un placer comer esta maravilla de la naturaleza.
Realmente no requiere preparaciones muy elaboradas, pues su rotundo y contundente sabor domina todo el plato en el que se incorpore.
Se lava bien la ventresca y se coloca en una fuente para horno con la piel hacia abajo. Se precalienta el horno con calor arriba y abajo a 200º C.
Se pone en el vaso de la batidora el diente de ajo, dos cucharadas de aceite de oliva virgen, dos cucharadas de perejil lavado y picado y sal. Se bate enérgicamente unos instantes.
Se pelan los pistachos y se ponen en un papel de horno. Se hace un paquetito y se pasa el rodillo por encima para que quede un picado de pistachos.
Se unta esta con esta mezcla el pescado, se espolvorea con los pistachos picados y se hornea unos 10-15 minutos.
Una vez pasado este tiempo se sirve de inmediato y se come separando sus deliciosas lascas...