
Es un superalimento, que se puede cocinar como unas espinacas, crudas en ensaladas, al vapor, salteadas, en arroces, guisos, cremas. Tiene una textura crujiente y gelatinosa y un sabor suave y agradable, ligeramente acidulado.
Es diurética y laxante (combate el estreñimiento), depuradora del organismo (previene de los parásitos intestinales), antiinflamatoria, nutritiva, antiséptica, cardiovascular (reduce la tensión arterial y previene las arritmias).


Son comestibles, sus tallos, sus hojas, sus semillas y sus flores.
Es una de las verduras más rica en omega-3, especialmente sus semillas.
Rica en vitamina A, del grupo B y C, y minerales como el calcio, potasio, magnesio, hierro, zinc, selenio.
Contiene gran cantidad de mucílagos (fibra), antioxidantes flavonoides, fitoestrógenos y ácidos orgánicos como el cítrico y el málico.
Entre sus componentes destaca la melatonina, la hormona que regula el sueño.
Rica en antioxidantes, nos ayuda a combatir los radicales libres y prevenir el envejecimiento.


Descripción de la planta:
Planta rastrera con muchas ramificaciones, hojas pequeñas suculentas (carnosas) y gruesas, normalmente al final rojizas, ramas rojizas. Florece en primavera y sus flores son amarillas con cinco pétalos, que se abren en días calurosos y soleados, a partir del mediodía. El fruto es un pixidio (forma de cápsula) contienen en su interior múltiples semillas oscuras. Es extremadamente tolerante con la sequía
Se propaga simplemente cortando un trozo y poniéndola en tierra húmeda o en un vaso de agua.
Hay que tener cuidado al coger la planta, evite que no pasen animales y no se utilice pesticidas.


Es importante identificar la planta, hay una muy parecida pero tóxica que podría tener riesgos en nuestra salud. Suele crecer cerca de la verdolaga y es la Euphorbia maculata, hierba de la golondrina. La diferencia es que sus hojas son más pequeñas y finas, y en el centro presenta una mancha rojiza, está cubierta de vello y sus flores son diferentes de la verdolaga.
Esta información es sólo con finalidad educativa, en ningún caso sustituye la consulta, tratamiento o diagnóstico de un profesional de la salud.
Para consumirla como verdura, es mejor escaldarlas que cocerlas, para no perder sus nutrientes.
Se aconseja que una vez cocinada no se recaliente por su composición en nitrato. Ni su ingesta durante el embarazo. Su consumo ha de ser moderado, por su contenido en Ácido Oxálico, sobre todo para personas con tendencias de cálculos de riñón.
Se puede secar la planta, y conserva todas sus propiedades y utilizarla para infusiones, añadirla a sopas, ensaladas...



