El vino caliente, conocido como glühwein en Alemania y Austria, vin chaud en Francia, mulled wine en Gran Bretaña y vin brulé en Italia, es la bebida tradicional europea de las fiestas decembrinas. Es un vino que se deja reposar con diferentes especias, endulzado y a veces con frutas, según la región. Las más comunes son naranja, limón amarillo, durazno y pasitas.
No puede faltar en los distintos mercados navideños alrededor de Europa, y también es una bebida obligatoria de cualquier après-ski, especialmente alrededor de navidad.
El vino caliente se remonta al siglo II; hay evidencia de que las legiones romanas llevaban en sus marchas vino que se calentaba con especias y azúcar. No es de extrañarse; es una bebida que calienta el cuerpo y el espíritu, sobretodo en las noches frías de invierno.
Prepáralo con nuestra sencilla y deliciosa receta:

Una bebida tradicional de europa para calentarte en el invierno
1 botella de vino tinto
¾ taza de azúcar morenase puede agregar menos si se desea menos dulce
½ taza de jugo de naranja
2 rodajas de naranja grandes
3 estrellas de anís
1 raja de canela grande
4 clavos enteros
1 pizca de nuez moscada
opcional, rodajas de naranja para decorar
1
En una cacerola mediana, colocar el jugo de naranja con el azúcar. Calentar a fuego bajo hasta que se disuelva el azúcar por completo. Agregar las rodajas de naranja, canela, anís, clavos, nuez moscada y por último el vino.
Calentar a fuego muy bajo hasta que suelte un hervor muy ligero. Apagar y dejar reposar al menos una hora para que los sabores terminen de infusionar el vino. Quitar las rodajas de naranja.
Para servir, recalentar conforme sea necesario sin permitir que hierva por completo. Se puede decorar la taza con una rodaja de naranja.
1 botella de vino tinto
¾ taza de azúcar morenase puede agregar menos si se desea menos dulce
½ taza de jugo de naranja
2 rodajas de naranja grandes
3 estrellas de anís
1 raja de canela grande
4 clavos enteros
1 pizca de nuez moscada
opcional, rodajas de naranja para decorar
1
En una cacerola mediana, colocar el jugo de naranja con el azúcar. Calentar a fuego bajo hasta que se disuelva el azúcar por completo. Agregar las rodajas de naranja, canela, anís, clavos, nuez moscada y por último el vino.
Calentar a fuego muy bajo hasta que suelte un hervor muy ligero. Apagar y dejar reposar al menos una hora para que los sabores terminen de infusionar el vino. Quitar las rodajas de naranja.
Para servir, recalentar conforme sea necesario sin permitir que hierva por completo. Se puede decorar la taza con una rodaja de naranja.



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