
Desde hace poco más de una década, los viticultores canarios, con el apoyo del Gobierno de la Comunidad, están haciendo un esfuerzo por devolverles una fama que están reconquistando poco a poco. Las Denominaciones de Origen, que han logrado las diferentes islas en los años 90, colaboran en este empeño que ya ha comenzado a dar fruto, sobre todo con la destacada producción de vinos jóvenes.

En Canarias es importante el hecho de que no esté presente la filoxera, insecto que afecta a la vid, ya que significa un riesgo menor en la salud de la planta. En las zonas donde la maduración de la uva es más rápida, la vendimia se realiza antes de lo habitual, en agosto.

El Hierro tiene poca altitud, lo que conlleva una maduración más rápida de la uva. El cultivo de la vid en esta isla comenzó en 1526; esta larga tradición se combina con las últimas tecnologías en lo que a fabricación de vino se refiere. Gran Canaria se caracteriza por el cultivo de viñedos en terrenos pequeños, combinándolo con otro tipo de vegetales. Los tintos son su marca distintiva.
En La Gomera las vides se extienden a lo largo de pendientes muy acusadas y son característicos los caldos blancos, aunque comienzan a compartir protagonismo con los tintos.
En La Palma, las plantaciones se encuentran en las faldas de colinas. Destaca el vino 'Malvasía' dulce.

El terreno ha de ser abonado cada dos o tres años; sin embargo, no es necesario quitar las malas hierbas, ya que la arena volcánica no permite que éstas crezcan. Como protección para las viñas, se colocan paredes de material volcánico, las cuales disminuyen el espacio disponible destinado a la plantación.
De esta isla proceden las uvas con las que la bodega El Grifo, la más antigua de la isla, creada en 1775, fabrica sus caldos. En ella se encuentran desde vinos blancos hasta rosados, tintos o los típicos malvasías. Para recordar viejos tiempos, la bodega posee un museo del vino, situado en las antiguas instalaciones, donde se muestra la maquinaria con la que hace más de dos siglos se elaboraba la preciada bebida. El Grifo posee dos símbolos distintivos: una palmera, probablemente la más antigua de la isla, que data de 1750, y el emblema de la empresa, que fue diseñado por el arquitecto y artista César Manrique.

Una buena alternativa con la que combinar los caldos canarios son los quesos que aporta la Comunidad al acervo gastronómico, de calidad excelente, elaborados en su mayor parte con leche de razas autóctonas canarias, en especial de ganado caprino.