Tengo que confesar que soy una personas de extremos, lo que me gusta , me gusta hasta la saciedad y lo que no, no lo soporto, y eso no quiere decir que todo en vida, sea blanco o negro, no, también me gustan los colores , pero hay cosas que no soporto y no hay manera. Eso me sucede con los yogures, adoro los yogures, me rechiflannnnnnnnnnn, cuando meto en uno la cuchara no puedo parar, reconozco que están entre mis vicios confesables, así que en casa vuelan. Cada vez que enciendo el horno de leña aprovecho para hacerlos para toda la semana (eso si duran). Los hago naturales, no porque no me gusten con frutas, sino porque no me gustaban los caseros, así que hasta la fecha, siempre he preparado en casa los naturales y comprados los de frutas. Creo que he preparado todas las recetas que circulan por la red de yogures de frutas y la verdad es que aunque algunos no estaban mal, no he conseguido la textura y el sabor que buscaba. Si se añade la fruta cruda con la leche se corre el peligro de que a los dos días se estropeen (me ha sucedido varias veces), si se hierve la fruta antes, o se les añade mermelada, no queda ni de lejos la textura de los comerciales.
Un día leyendo los ingredientes vi que ponía gelatificante y entonces se me encendió la bombilla, después de mucho probar, experimentar y catar varias mezclas (unas con mejor fortuna que otras), he encontrado lo que realmente quería y es; un yogurt con sabor intenso a fruta fresca y una textura cremosa increible.
Espero que os gusten tanto como a nosotr@s. 
Ponemos la leche al fuego y dejamos que hierva para que reduzca un poco, desde que empieza a hervir la dejo unos 15 minutos. Añadimos el azúcar y removemos hasta que se disuelva y dejamos entibiar.
Removemos el yogurt y cuando la leche halla entibiado (ojo no puede estar a mas de 50º, si no tenemos termómetro metemos el dedo, bien limpio, y no nos tiene que quemar) vamos añadiendo la leche hasta tenerlo bien integrado. los ponemos en los vasos y a la yogurtera.
En mí caso los meto en una olla y los llevo al horno. Cuando hago pan o enciendo el horno para otra cosa , los yogures siempre los hago al día siguiente. Nunca puede pasar el horno de 50º , ya que sino matamos los fermentos y no nos cuajan.
También los he preparado este verano aprovechando el sol y en invierno en los acumuladores hacía estos yogures
Cuando los tengamos preparados, de la forma que sea, los metemos en la nevera hasta el día siguiente.
. 

Si nos fijamos en los yogures que se compran , los que son solo con sabores quedan cuajados uniformemente , sin embargo los que son de frutas quedan batidos, con lo cual primero hacen el natural y luego se la añaden. 