Lo sé... el viernes pasado posiblemente me estuviste esperando y al final no llegué. Por eso voy a intentar compensarte y esta semana te voy a dejar doble publicación. Hoy, aprovechando que cada vez falta menos para el primer aniversario de WAZO, vengo a compartir contigo lo esencial de una riquísima receta marroquí que envié para colaborar en WAZO Magazine 6. ¡Espero que te guste! Y te animo a que te des una vuelta por su web y, ¿por qué no?, te inscribas también en el Simposio Internacional de Innovación, Comunicación y Cultura que han organizado y al que yo me voy a quedar con ganas de ir.
Se lavan las berenjenas y se cortan en dados de un centímetro. Se ponen a cocer en agua hirviendo con sal durante 15 minutos. Cuando estén listas se sacan y se dejan escurrir.
Se trituran dos de los tomates y se reservan.
Mientras se cuece la berenjena se pone a calentar un poco de aceite en una sartén. Cuando empiece a humear se añaden tres tomates pelados y troceados, el ajo pelado y picado, el perejil y cilantro fresco, el comino en polvo, pimentón dulce, un chorro de zumo de limón, sal y pimienta negra.
Se sofríe durante cinco minutos, sin dejar de mover y se añaden después, a la sartén, la berenjena y el tomate triturado. Se rectifican la sal y las especias, si fuera necesario, y esperamos que se termine de hacer.
Curiosidades y consejos:
El Zaalouk, al parecer, también se llama caviar de berenjenas y, si quieres, puedes añadirle unas aceitunas negras.
Es posible tomarlo tanto frío como caliente y quizá te recuerde bastante a nuestro pisto, seguramente porque estamos más cerca de esta cultura de lo que muchas veces imaginamos. Suele presentarse como un acompañamiento y yo te recomendaría que lo fuera, por ejemplo, de unos ricos pinchos morunos. ¿Y de postre? Si tienes alguna propuesta déjame un comentario con ella e intento prepararla. ;)