Hace poco, en casa de mi madre, vi cómo pelaba un zapallo enorme mientras me contaba que en su infancia comían este fruto prácticamente a diario. De entrada, solemne y amarillento, parecía aburrido. Pero cuando lo probé en diferentes recetas, cambié de opinión por completo.
La cosa es que el zapallo es uno de esos alimentos que pasa desapercibido en la compra, pero tiene un potencial brutal en la cocina. Es versátil, económico y se adapta a casi cualquier preparación. Si aún no lo tienes en tu rotación habitual de ingredientes, te falta explorar un montón de posibilidades.
Te voy a mostrar desde recetas saladas contundentes hasta postres sorprendentes, pasando por snacks y platos de acompañamiento que van a cambiar la forma en que ves esta hortaliza.
Un plato contundente que convierte la hortaliza en protagonista absoluto, transformándola en recipiente y base de una preparación generosa y satisfactoria.

Aquí verás cómo convertir lo simple en algo elegante: una sopa aterciopelada que gana profundidad de sabor con la cebolla bien trabajada.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo transformar esta hortaliza en un postre clásico y delicioso que funciona tanto en otoño como en cualquier momento del año.

Una alternativa ingeniosa para colarte verdura en forma de algo mucho más apetecible que una simple verdura cocida.

Te sorprenderá lo bien que funciona como base cremosa de estas croquetas clásicas, creando texturas doradas y sabrosas por dentro.

No tires esas pepitas cuando lo peles: un repaso por cómo convertirlas en un snack crujiente y nutritivo para picar sin culpa.

La versión más clásica y rustica, esa que preparaban nuestras abuelas y que sigue siendo perfecta para untarla en tostadas o comerla con cuchara.

Descubre cómo la humedad natural de esta hortaliza permite hacer repostería sin depender de azúcares refinados, manteniendo muffins tiernos y sabrosos.

Lo mejor de cocinar con este ingrediente es que una vez empieces, no dejas de encontrar nuevas formas de aprovecharlo. Desde lo más sofisticado hasta lo más casero, siempre hay algo nuevo por probar.