Picar la carne en trozos no muy pequeños. Puede hacerse a mano o con una picadora.
Majar los ajos en el mortero con la sal.
Echar el resto de ingredientes y dos cucharadas soperas de agua.
Revolver bien y meter dejar macerar en la nevera, yo lo he metido una bolsa y le he sacado todo el aire que he podido.
Dejarlo reposar, por lo menos, unas doce horas y ya estará listo para comer. El orégano se le puede añadir después cuando se vaya a hacer en la sartén.