Hemos vivido tantas aventuras juntos: largos paseos, tardes tranquilas en casa, momentos de juego y risas que me llenaron el corazón. También has estado a mi lado en días grises, en los que tu mirada y tu calidez me recordaron que siempre hay una razón para sonreír.
Este camino no ha sido siempre fácil. Perdimos a Hundo, un amigo que también dejó su huella en nuestras vidas. En esos días de tristeza, tu compañía fue mi mayor consuelo. Con tus travesuras, tu lealtad y tu amor, me mostraste que la vida sigue y que siempre hay lugar para la esperanza y la gratitud.
Coco, quiero que sepas que siempre puedes contar conmigo, como yo siempre cuento contigo. Eres una parte esencial de mi familia, de mi vida, y no puedo imaginar mi día a día sin tu alegría, tus saltos de emoción al verme llegar, o el simple hecho de sentirte cerca cuando el mundo parece demasiado grande.
Gracias por doce años maravillosos, por enseñarme lo que significa amar de forma pura y sincera, y por recordarme, cada día, lo importante que es disfrutar de las cosas simples de la vida.
Hoy celebro tu vida y todo lo que eres. Te prometo que haré todo lo posible para que cada día que vivamos juntos sea tan especial como tú lo eres para mí.
Feliz cumpleaños, mi Coco querido.
Con todo mi amor,
Amalia.
Gracias por tu comentario. Amalia