Si la semana pasada os hablamos de cabeceros, hoy queremos proponeros diez alternativas a la tradicional mesita de noche. Que no es que no nos encante, pero en la variedad está el gusto y si tenemos tantas opciones para elegir ¿por qué conformarnos con una?
Empezamos con la variante más cercana: una mesita-bandeja auxiliar, que ocupa menos espacio y además resulta muy práctica. Siempre es bueno apostar por los muebles multifunción.

Esta composición de cestos nos ha encantado por su combinación de materiales (naturales) y colores. Además, es perfecto para tener mantitas y cojines a mano. Como inconveniente, tenemos dudas sobre lo práctico que resultará a la hora de limpiar.

La idea de sustituir la mesita de noche por un columpio puede parecer extraña: pero viendo el resultado, estamos seguras de que todos queréis uno. ¡Esta idea nos ha enamorado!

Por supuesto, no podían faltar las cajas. Para nosotras, son un imprescindible, ya sea para para tener todo organizado o como en este caso, para hacer las veces de mesita de noche.

Esta idea volverá locos a los arquitectos y los amantes del minimalismo. Unos cuantos libros y ya tienes el sitio perfecto sobre el que apoyar tu lamparita de noche.... ¡Y dejar tu libro al terminar de leer! ;) Otra ventaja: más barata, imposible.

Mucho más convencional, pero no menos estilosa. Este cajoncito suspendido es perfecto para guardar fuera de la vista pequeños objetos y tenerlo todo ordenadito.

Entre las opciones más curiosas, esta idea reutilizando bloques de hormigón nos ha resultado especialmente atractiva. Ya sabéis que nos gusta darle un nuevo uso a los objetos para colaborar con una decoración más sostenible. Y estaréis de acuerdo en que el resultado no puede ser más bonito.

Esta sencilla escalera de hierro es muy práctica para tener lo indispensable cerca y a la hora de tener que rescatar algo del altillo del armario, por ejemplo. Además, es una monada.

Ahora que está muy de moda todo lo vintage, podemos aprovechar para colocar unas cuantas maletas antiguas y ya tenemos nuestra mesita de noche. Bonita, funcional y distinta. Un plus: dentro de las maletas podemos guardar ropa o accesorios que no utilicemos habitualmente.

Terminamos por hoy con un banquito estrecho, especialmente indicado para aquellas habitaciones en las que no sobra el espacio. Aprovechando su longitud, maximizamos el espacio disponible.

¿Os han gustado estas opciones? ¿Cuál propondríais vosotros?
¡Feliz Jueves!