Los ambientadores químicos, a pesar del buen aroma que desprenden, pueden desprender sustanciar nocivas en el aire: benceno, formaldehíno, alérgenos, componentes irritantes y artificiales.
Sabiendo todo esto, la mejor opción es perfumar y ambientar nuestra casa con elementos naturales, que además no dañen nuestra salud ni el medio ambiente.

Mezcla un par de cucharadas de bicarbonato en un pulverizador con agua y añade tu esencia, con unas gotas será suficiente, mejor que eches poco al principio, si quieres un olor más intenso, siempre podrás añadir más. Agita para que se mezcle bien y ya lo tienes listo.
Perfecto para máquinas grandes o que no se usan con demasiada frecuencia. Se trata de llenar del cestillo de los cubiertos con cortezas de limón y de naranja y tu lavavajillas olerá a limpio.
Se hace de la misma manera que el ambientador del punto 1, pero cambiando los aceites esenciales por un poco de suavizante para la ropa.
Si en invierno utilizas humidificadores en los radiadores para mantener la humedad en el ambiente, bastará con que añadas unas gotas de suavizante al agua para que tu casa tenga un aroma increíble.
Hervimos medio litro de agua en una cazuela, después la pasamos a un bol y añadimos rodajas de limón y naranja y una hierba aromática que nos guste, por ejemplo a mí me gusta mucho con romero y menta.

En este caso el bicarbonato sódico en polvo será nuestro gran aliado. Podemos poner un poco en un cuenquito y añadir algún tipo de aroma que nos guste: cáscaras de limón, canela en rama, ramitas de lavanda, hojas de menta o incluso algunas gotas de aceite esencial
? dependerá del lugar donde queramos colocar el cuenco.
Si te gustan los aromas dulzones para tu hogar, prueba cocer a fuegos lento tres ramas de canela y algunos clavos en un cazo, hasta que se reduzca la mezcla a la mitad de líquido. Deja enfriar y colócalo en un cuenco.

Yo suelo usar las bolsitas de gasa en la que se guardan las joyas, bisutería y relojes. Elegimos las hiervas aromáticas que más nos gusten, en mi caso para armarios y cajones, me gusta la lavanda. Troceamos ligeramente las hierbas y las metemos en las bolsitas. Podemos potenciar el olor con escamas de jabón de manos, y así lo podemos aprovechar cuando se está terminando.
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