
El agua oxigenada es un producto multiusos que probablemente ya tengas en casa. Aunque la guardamos en el botiquín para desinfectar heridas, tiene muchas más aplicaciones prácticas para la limpieza y desinfección del hogar. Descubre cómo sacarle el máximo partido con estos 10 trucos infalibles.

Si tus blusas o prendas blancas han amarilleado con el tiempo, el agua oxigenada es tu aliada perfecta. Solo tienes que añadir agua oxigenada en el cajetín del detergente durante el lavado para recuperar ese blanco luminoso original.
El peróxido de hidrógeno es muy eficiente contra manchas difíciles. Para manchas de sangre recientes, vierte agua oxigenada directamente sobre la mancha y espera a que haga su efecto antes de lavar. Este truco también funciona perfectamente con manchas de sudor incrustadas.
Para eliminar ácaros de tus muebles tapizados, prepara una mezcla en pulverizador con 75% de agua y 25% de peróxido de hidrógeno. Aplica la solución sobre la superficie afectada y los ácaros desaparecerán rápidamente.
Las frutas y verduras que compramos suelen tener residuos de pesticidas y bacterias. Lavarlas con agua oxigenada neutraliza estos contaminantes de forma natural y eficiente, dejando tus alimentos más seguros para consumir.
Para evitar que tus plantas contraigan hongos o enfermedades, pulveriza las hojas con una solución de agua oxigenada diluida en agua. También vierte la mezcla en la tierra para aportar oxígeno a la planta, lo que favorecerá un crecimiento más rápido y saludable.

El agua oxigenada es perfecta para desinfectar las encimeras de tu cocina después de cocinar. Pasa un trapo humedecido en peróxido de hidrógeno sobre todas las superficies para eliminar bacterias y dejarlas impecables.
Añade un chorrito de agua oxigenada donde colocas la pastilla del lavavajillas para eliminar bacterias y neutralizar malos olores. Este mismo método funciona perfectamente en tu lavadora para mantenerla desinfectada y fresca.
Si tu suelo ha perdido brillo, añade agua oxigenada al cubo de la fregona y limpia normalmente. Las juntas se verán perfectas y el suelo volverá a relucir con ese acabado increíble que tenía al principio.
El peróxido de hidrógeno es excelente para devolver el aspecto original a tus cubiertos de madera. Solo pásalos con agua oxigenada y notarás inmediatamente cómo mejora su apariencia y brillo natural.
Si tu ropa o toallas huelen a humedad o a otro olor desagradable, sumerge las prendas en remojo con agua oxigenada durante un tiempo. Prepara una cubeta con agua y añade el peróxido, mueve bien la ropa y déjala actuar. Después lava normalmente en la lavadora y el olor habrá desaparecido completamente.