
Hacía mucho tiempo que no os traía un piso pequeño y que aprovechara al máximo hasta su último rincón, así que al descubir el "mini-loft" que os traigo hoy, he pensado que tenía que compartirlo con vosotras si o sí.
Me encanta el blanco, pero he de reconocer que adoro la gama de colores que han utilizado para decorarlo, porque, aunque es relativamente pequeño, el color gris elegido le da mucho carácter a la estancia, y además los complementos de estilo industrial le quedan genial.
Muchas veces, cuando veo estas casas pienso en el tamaño exacto de la casa comparándola con la nuestra, así que la de hoy sería como nuestro salón y la habitación "gimnasio" de mi marido. Parece mentira como cambia la estancia cuando lo trasladas a un espacio común, en ese mismo instante ves la realidad, que en ese pequeño espacio donde nosotros no meteríamos ni un escritorio, ellos te montan una casa entera.
Yo soy fan de las casas pequeñas, las veo super bonitas y acogedoras, y antes de tener una gran mansión de diez habitaciones que ni sabría con que llenarlas ni que hacer en ellas, preferiría tener un piso pequeñito lleno de soluciones de almacenaje y una decoración tan bonita como la de hoy. No se, me reconforta ver espacios chiquititos, pienso en la persona que debe de vivir allí y yo sola me hago mi película imaginando su día a día. ¿No os pasa a vosotras?









