No me entiendas mal. No tengo nada en contra de las mesas de Navidad decoradas con estilo natural. De hecho me encantan. Son delicadas y en la mayoría de las ocasiones sencillas de llevar a cabo. Y lo que es más importante, son REALES. Es decir, la decoración en la mesa de Navidad natural convive a la perfección con platos y fuentes. No es una decoración de postureo hecha para la foto. ¡Incluso se puede comer sin temor a crear una hecatombe en la mesa! Y eso es mucho.
Lo que sucede es que, solo tal vez, es ya demasiado predecible. Ramitas en servilletas, sobre el plato, redondeadas, a lo largo de la mesa…ramitas everywhere.
Alternativas a la mesa de Navidad Natural
Aunque lo cierto es que predecible o no, la mesa de Navidad natural sigue siendo siempre y sobretodo, bonita.
Su clave es, cómo no, los caminos de mesa pelochos de color blanco. No soy yo muy entusiasta de los pelochismos, pero en este caso la idea es resultona.
Tan real como la mesa de Navidad natural, pero diferente. Unos árboles de Navidad de madera en los extremos de la mesa y adornos DIY de papel. A lo largo de la mesa una madera natural que será estupenda para poner fuentes o platos calientes.