Prepara tu piscina para primavera: 3 pasos esenciales

España es el cuarto país del mundo y el segundo de Europa en número de piscinas, con un total de 1,29 millones de unidades, según la estadística de la Dirección General del Catastro,


organismo dependiente del Ministerio de Hacienda y Función Pública. A ellas hay que sumar las cerca de 4.000 que corresponden a los territorios del País Vasco y Navarra, que las contabilizan por su cuenta a través de sus respectivas diputaciones. Una cifra que no deja de crecer año tras año y que no parece que vaya a cambiar la dinámica en este 2024.

Cada vez son más las personas que quieren construir una piscina en sus hogares. Las piscinas de metacrilato son, sin duda, una de las opciones más populares. No es de extrañar, teniendo en cuenta que, gracias a la tecnología de empresas especializadas en la fabricación y manufactura de materiales plásticos como Polimertecniclos propietarios de viviendas pueden incorporar piscinas de metacrilato con elementos de diseño únicos, que ofrecen tanto estética como funcionalidad.

Cómo preparar la piscina para la primavera

Si tienes la suerte de tener una piscina en casa, sabrás que la llegada de la primavera es un momento emocionante. Ahora que por fin llega el buen tiempo, puedes volver a mirar tu piscina sin sentir una punzada de nostalgia. No pasará mucho tiempo antes de que puedas volver a disfrutar de tu piscina, tu jardín y del tiempo al aire libre con tu familia y amigos. Sin embargo, hay algunas cosas de las que tendrás que ocuparte en estos meses primaverales para asegurarte de que tu piscina esté en excelentes condiciones para la época estival. A continuación, te brindamos tres consejos para poner a punto tu piscina esta primavera y disfrutar de un baño refrescante en los días calurosos.

1. Retira, limpia y guarda la cubierta de la piscina

Si has cubierto la piscina durante el invierno, tendrás que retirar la cubierta con cuidado. Intenta evitar que caigan restos de suciedad o agua sucia en la piscina mientras retiras la cubierta. Una vez retirada la cubierta, colócala en el suelo y límpiala lo mejor que puedas utilizando un chorro de agua con una manguera a presión para eliminar los restos más difíciles. Luego, déjala secar al sol, dóblala y asegúrate de guardarla en un lugar fresco y seco. Esto ayudará a evitar que se acumule exceso de humedad.

2. Examina, limpia y llena la piscina

Una vez que hayas retirado la cubierta de la piscina, examínala de cerca y comprueba si se ha producido algún daño en el revestimiento o las paredes, como grietas, roturas y agujeros, durante los meses de invierno. También es importante que compruebes la bomba, los enchufes y las conexiones. Si es necesario, haz las reparaciones pertinentes. Luego, limpia la piscina a fondo, retirando todos los residuos que se hayan acumulado en la superficie de la piscina durante el invierno. Presta especial atención a las paredes, el suelo y los escalones, ya que estas zonas tienden a acumular la mayor parte de la suciedad, así que utiliza un cepillo. Por último, vuelve a llenar la piscina hasta su nivel normal con una manguera. Recuerda que el nivel del agua debe estar en el punto medio del skimmer.

3. Comprueba y equilibra el agua de la piscina

Una de las partes más importantes para poner a punto tu piscina es analizar el agua para ver qué productos químicos tienes que añadir para conseguir el equilibrio óptimo. Para empezar, debes determinar la composición química de la piscina con un kit de análisis de agua. Analiza todos los niveles químicos, incluidos el cloro, la alcalinidad, el pH y la dureza del calcio, para garantizar que se encuentran en un intervalo seguro para el baño. Si los niveles no son correctos, tendrás que corregir la alcalinidad antes de ajustar el equilibrio del pH. Debes esperar unas cuatro horas entre cada tratamiento y 24 horas más antes de tratar la piscina para eliminar la dureza del calcio. El último paso es el tratamiento choque, que consiste en tratar el agua con un alto nivel de cloro para eliminar las algas, bacterias y cloraminas.