
¿Añoras la casa de pueblo en la que disfrutabas tus veranos cuando eras niña? ¿Quieres reproducir aquella sensación cálida y acogedora el entrar en tu propia casa? En Decoora te proponemos cuatro ideas para lograr una decoración rústica barata.
Los muebles y vigas de madera que caracterizan el estilo rústico, así como otros otros muchos elementos habituales en este estilo no son precisamente baratos. ¿Te preocupa el presupuesto? Este puede limitarte si, pero para nada acabar con tu idea de disfrutar de una decoración rústica.
Pinta tus paredes con tonos cálidos y terrosos para recrear la sensación acogedora de una casa de campo. Tonos como el arena, el beige e incluso el terracota utilizado en la pared principal son ideales para lograr este estilo.

Hoy en día no hace falta visitar un mercado de pulgas para encontrar muebles y accesorios de madera a buenos precios que se adapten al estilo rústico. Puedes hacerlo sin moverte de casa a través de alguna de las muchas aplicaciones de segunda mano que existen. Si además no te importa dedicar un par de días a mejorar su estado las posibilidades de encontrar verdaderos chollos serán mayores.
Las flores son otro de los imprescindibles para decorar una casa rústica. Y puedes incorporarlas a las diferentes estancias de tantas formas… Empieza por decorar las mesas con jarrones de cristal o cerámicos y llénalos de flores silvestres o flores preservadas.
Las flores pueden estar presentes además de otras formas. Los estampados florales, por ejemplo, son muy característicos del estilo rústico. Puedes apostar por vestir tu cama con una colcha de flores o colocar sobre el sofá una manta con este estampado ya que este elemento además de ser asequible puede transformar por completo el salón.
También las paredes se pueden revestir con estampados de flores. Un bonito papel pintado en la pared principal del salón o el dormitorio o un rincón escogido representará un gran golpe de efecto en favor de ese estilo rústico que estás buscando.
Los cestos de fibras vegetales sirven par aun roto y un descosido como suele decirse. Puedes utilizarlos como macetero pero también para mantener tus cosas organizadas. Colócalos en la habitación de los niños para guardar sus peluches, el salón para recoger las mantas del sofá cuando no las utilices o en la cocina sobre estantes abiertos con algunas frutas o verduras.
También puedes colgarlos en la pared del recibidor o del baño para guardar los complementos al llegar a casa o los útiles de baño. Es un sistema de organización muy económico y poco explotado al que puedes sacarle mucho partido.
Además, los cestos de fibras vegetales son por si solos muy decorativos y pueden servirte para decorar las paredes de tu hogar. O convertirse en lámpara de forma muy sencilla para imprimir calidez a las habitaciones.
La decoración rústica nos ofrece calidez, personalidad y encanto, lo que la convierte en una estupenda elección para crear un hogar acogedor. Pon en práctica nuestras ideas para lograr una decoración rústica barata y ¡transforma tu hogar!