
No hay razón para estresarse frente a una mudanza: solamente tienes que organizarte con tiempo y hacer una buena planificación al respecto. Si sigues estos ocho tips, seguro que nada te desquiciará y todo irá como la seda.
No empieces la casa por el tejado y antes de buscar una empresa de mudanzas baratas, intenta hacer una buena radiografía de la situación para planificar en el tiempo todo lo que tienes que hacer: empaquetado y embalado de tus objetos personales, limpieza de la vivienda antes de irte, contratación de la empresa de mudanzas,
Hacer un presupuesto es un momento clave a la hora de plantear cualquier mudanza, por pequeña que sea. Habrá que calcular aproximadamente el gasto que puede suponer la contratación de una empresa de mudanzas, si optas por ello, o el alquiler de una furgoneta si decides ser tú quien haga todo. Pero también otros gastos menores, como la compra de cajas y embalajes especiales para objetos frágiles, te permitirá hacer un buen control del dinero y saber lo que gastas y cómo lo gastas.
Una buena planificación pasa por ser metódico y empaquetar las pertenencias por estancias te permitirá ese orden y control. Empieza por ejemplo por la cocina, sigue por las habitaciones y baño y termina por el salón.

Además de ordenar las cajas por estancias para que así las coloquen los profesionales de la mudanza en la nueva vivienda, lo que también tienes que hacer es escribir en todas ellas lo que contienen. Así no te volverás loco cuando quieras desembalar lo más imprescindible para vivir el primer día que llegues a tu nueva casa.
Si optas por contratar a especialistas en mudanzas para todo el pesado proceso de desmontaje, traslado y posterior montaje de muebles en la nueva casa, elije bien: solicita diferentes presupuestos pero no te dejes llevar solo por los precios, investiga también la experiencia y medios técnicos que la compañía tenga para realizar este trabajo en el menor tiempo posible.
Cuesta, sin duda, pero hay que hacerlo por varios motivos: cuantos menos muebles y enseres personales lleves de un sitio a otro, menos tendrás que almacenar en cajas y más rápida y económica te saldrá la mudanza. Además, no hay mejor forma de empezar otra vida en un nuevo piso que con más espacio libre y menos cosas materiales que, en la mayoría de las ocasiones, ni siquiera son utilizadas.

No te cortes, para algo están los derechos. Normalmente los trabajadores tenemos derecho a uno o dos días por mudanza, siempre y cuando le presentes la documentación que lo avale a tu jefe. Elije mejor días de entre semana porque siempre habrá mucha menos circulación en la calle y, seguramente, las tarifas de las empresas de mudanzas serán más económicas.
Que no te pille el toro. No hay algo más incómodo que entrar en una vivienda en la que no tengas ni agua caliente ni WiFi. Por tanto, lo único que tienes que hacer es ser previsor llevando a cabo las gestiones necesarias para que cuando entres en la vivienda todos los servicios funcionen desde el primer día. Hacerlo con algo de tiempo no es la única solución, pero es la mejor.
