Desde que volví del viaje a Dinamarca tenía pendiente escribir un post sobre el hygge, pero hacía tan buen tiempo que casi no apetecía. Creo que a estas alturas del otoño ya ha llegado el momento.
Así que prepárate una bebida calentita, enciende unas velas y sumérgete en el secreto de la felicidad danesa, te va a enganchar tanto como a mi.
En el vuelo de ida a Copenhague y para ir ambientándome estuve leyendo el libro “Hygge: La felicidad de las pequeñas cosas”. Una lectura bastante entretenida que resume muy bien este concepto danés, si tienes ocasión léelo que te gustará.
Es cierto que hasta que no vas allí y lo vives de primera mano, es difícil comprender lo sencillo que les resulta llevarlo a cabo. Todo es tan hyggelig que parece de cuento.
¿Qué es el hygge?
El hygge (pronunciado “hoo-gah”), es un concepto complejo porque no tiene traducción. A grandes rasgos podríamos decir que es una filosofía de vida nórdica que te enseña cómo disfrutar de las pequeñas cosas. Pero a disfrutar de verdad, al 100%, invirtiendo tiempo de calidad en uno mismo.
Se trata más de ser que de tener. El sentido de la abundancia pierde valor frente a la sensación de confort, unión y bienestar.
Algo tan sencillo como disfrutar de una cena rodeado de tus seres queridos, o tomarte una taza de chocolate caliente en casa viendo tu película preferida. Eso es, ni más ni menos hyggelig.
En principio pensarás que no te descubro nada nuevo, porque disfrutar de esos momentos sabemos todos. Pero no es cuestión de saberse la teoría, si no de llevarlo a la práctica. Eso que parece sencillo, en realidad no lo hacemos tan habitualmente, porque siempre hay algo que nos lo impide.
¿Tan complicado es parar y tomarse un respiro de vez en cuando?
Estoy segura de que encontrar placer en las cosas cotidianas, es el secreto de la felicidad, a corto y largo plazo. Una felicidad que nos hace sentir bien por dentro y por fuera.
Así que te voy a mostrar de qué manera, puedes integrar la filosofía Hygge en tu vida diaria.
DECORACIÓN CÁLIDA Y ACOGEDORA
Una de las cosas que más cuidan los daneses para conseguir ese estado de bienestar constante, es la decoración de sus espacios. Tanto en su vivienda como en los locales comerciales.
Así que si quieres tener un hogar completamente hyggelig toma nota de estos consejos
1. ¿Cuáles son los colores hygge?
El hygge debe evocarnos tranquilidad y una sensación de paz y calma constante.
Escoge una gama de colores lo más natural posible
Evita los colores fuertes y apuesta por tonos neutros combinándolos con empolvados, tales como azules, verdes, grises o tierras.
2. Integra la naturaleza en casa
Los daneses tienen una fuerte conexión con la naturaleza, y esto se refleja en su forma de vida ya que están muy concienciados con el tema ecológico y la sostenibilidad. Aparte de mantenerse en forma y cuidar mucho su alimentación, en la decoración de sus casas está muy presente lo natural.
Para seguir su filosofía introduce materiales propios de la naturaleza, tales como suelos de madera, revestimientos de piedra y elementos vegetales.
Las plantas y las flores darán frescura y viveza a cualquier rincón
La madera va a crear un ambiente armónico y relajante. Así que combina algún mueble de estilo rústico con el resto de la decoración de tu casa, aunque sea más moderna.
frenchyfancy / scandimagdeco
3. Convive con piezas antiguas
El hygge defiende un fuerte arraigo con todo lo que tenga que ver con las tradiciones.
Mezclar elementos modernos con antigüedades, como piezas vintage o recuerdos familiares es una manera excelente de aportar calidez a cualquier espacio.
Conectar con nuestro pasado nos reconforta
Si estas piezas han pertenecido a tu familia y tiene un valor sentimental para ti, mejor que mejor. Tomar el café en la vajilla de tu abuela se considera muy hyggelig.
roseandivyjournal / ellos
4. Arrópate con muchas capas de diferentes texturas
¿Hay algo más placentero que llegar a casa y acurrucarse en el sofá o en la cama repleta de almohadones y con una manta gustosica? pocas cosas la verdad…
Una habitación inspirada en hygge tiene que resultar extremadamente cálida y acogedora.
Rodéate de cojines de punto grueso, mantas de algodón o lana y crea un rincón cómodo donde aterrizar después de un día agotador. Esa sensación de confortabilidad no se paga con nada, hazme caso…
decordots / cleanandscentsible
Combate el frío transformando tu casa en un lugar cálido con alfombras de lana y cubreasientos de piel de oveja.
Coloca una alfombra en el suelo. De esta manera, no solo aislarás acústicamente la habitación, sino que proporcionarás calidez y te ayudará a distribuir mejor los muebles alrededor de ella.
newdarlings / sasandsabs
¿Habías oído hablar del Hygge?