Siempre me han gustado los colchones duros, muy duros. Era de las que pensaba que cuanto más duro, grueso y rígido, mejor.
Claro, nunca tenía dolores de espalda ni me notaba cansada por las mañanas. Hasta que tuve dos niñas. Entonces mis riñones empezaron a dar señales y me empecé a levantar con la espalda rígida. Al principio pensé que era algo de la edad y que posiblemente sólo podría solucionarse en el fisioterapeuta.
Sin embargo, lo primero que me preguntaron fue por el colchón y me recomendaron cambiarlo por uno que fuera adaptable, no tan rígido. Así lo hice y desde entonces no he vuelto a levantarme con la espalda dolorida.
Lo que quiero decir es que conozco la importancia de la elección de un buen colchón por experiencia propia. Lo cierto es que no existe un modelo perfecto o ideal. En el mercado hay múltiples variedades, materiales y composiciones de colchones, de la misma manera que somos múltiples usuarios.
Cada uno tenemos un peso, una constitución, una postura al dormir, unos hábitos y una forma de vida, y el colchón debe responder a esas características.
En IKEA son conscientes de estas necesidades desde hace tiempo y por eso llevan años investigando, ampliando y mejorando su oferta de colchones. Se han adaptado a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades.
El mejor colchón no es necesariamente el más caro del mercado, porque depende mucho de nuestras necesidades y de nuestro presupuesto. A muchos les gusta el viscoelástico pero hay quien sigue prefiriendo el muelle.
Por eso y para que todos encontremos nuestro colchón adecuado en su oferta, incluyen los mejores materiales del mercado:

Lo cierto es que el proceso de comprar colchón pasa por probar decenas de productos, tocar, tumbarse… pero, ¿y si luego llegas a casa y cuando duermes, no te gusta el colchón? Lo mejor es que Ikea nos deja probarlos tranquilamente y si después no nos gusta, siempre podemos cambiarlo por otro.
Y aunque el control de precios forma parte de su modelo de negocio, también es cierto que la salud y el bienestar de sus clientes también es una prioridad y por ello Ikea ha decidido ofrecer los mejores estándares de calidad en su gama de colchones. Tanto es así, que para asegurarlo ofrecen una garantía de 25 años en el colchón.


Es importante que tengamos un dormitorio luminoso, bonito y acogedor, pero desde luego también es importante que podamos descansar en él a pierna suena y que al despertar, además de sentirnos a gusto en él, nos sintamos frescos y renovados. Y para eso es imprescindible elegir un colchón adecuado, ¿no creéis?
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