
Como ya os he comentado en otras ocasiones yo he trabajado los últimos años desde casa. Hace nada que conseguí, por fin, tener una oficina fuera y la verdad es que estoy muy contenta. Ya sentía que me hacía falta. Sin duda, los que trabajáis desde casa, seguro que entendéis perfectamente la sensación de la que hablo.
Obviamente, yo en mi casa tampoco disponía de los metros ni el espacio del estudio en casa que comparto hoy en el blog (obviamente tener ésto en casa sería otra cosa!). Creo que una de las sensaciones "difíciles" de llevar bien cuando trabajas desde casa, es el conecting-desconecting.. Es decir sentarse con un horario, no despistarse y tener una rutina muy defiinida (y productiva); y por otro lado, saber parar y no dedicar las 24 h.. al día a trabajar (menos en pijama chandalero)...
Sin embargo, saber montar una oficina en casa, para poder trabajar de otra manera, quizá también pasa por tener un espacio independiente al que podamos transformar en pocos pasos en nuestro despacho-taller-oficina. En el post de hoy, con cuatro recursos y pocos muebles han sabido crear una oficina con mucho encanto, llena de energía y con muchísima luz. Ideas fáciles y al alcance de todos que pueden conseguir que tengas un escritorio bonito y práctico (talero y cajonera de Ikea) y un zona de "recibir" clientes con mesa, sillas y un mueble bajo (crear rincones siempre es una buena idea) con bajo presupuesto,
Buen Miercoles! Al final del post, unos cuants TIPS!
Coralia.
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Las claves para este espacio: