
Como podéis ver el cambio más importante ha sido el cabecero con listones de madera reciclada (que por cierto me encanta), además de los textiles, mucho más adecuados con las rayas, anclas y peces para la estética naútica del dormitorio y el azul marino y blanco como tonos predominantes.
Las mesillas se han mantenido, que por ciento son el modelo HOL de Ikea, aunque parece que se ahn lijado para sacar a la vista la madera natural. El color de la pared también ha sido cambiado por un gris perla mucho más bonito y luminoso que el vainilla anterior. 
imágenes via: the thinking closet
El resto lo hacen los complementos, un remo, maquetas de veleros, un baúl o un espejo, todo de estética rústica y vintage, que terminarán de dar el toque naútico al dormitorio.
FELIZ DÍA!!
UN ABRAZO