El ANTES Y DESPUÉS de hoy nos gusta especialmente porque es una de esas transformaciones que sin necesidad de hacer obra, tirar tabiques, etc, consigue que el espacio parezca totalmente nuevo: Un salón nuevo con un cambio radical en la decoración.
Salta a la vista que el espacio del salón (o living room, puesto que la casa está en Dublín), estaba totalmente anticuado, pero es que además los dueños estaban hartos del aspecto de la planta baja que conforma un espacio abierto que alberga el salón, zona de estar y cocina al fondo. Así que es el espacio de la casa que más se utiliza, el que ven las visitas, y necesitaban un cambio urgente.
Una de sus prioridades era tener una mesa de comedor, porque como tienen la cocina al fondo (justo en la pared contraria al ventanal), en un inicio simplemente colocaron una barra de desayunos que se acabó convirtiendo también en barra de comidas y de cenas. Y esto, cuando tienes invitados, es muy poco práctico.
Para lograr solucionarlo se le dio un lugar protagonista a la mesa de comedor, que se diseñó a juego con un banco para que a un lado se puedan colocar sillas, pero al otro lado, cuando no se utilice, el banco se pega totalmente a la mesa y quita menos espacio visual.
Otros aspectos esenciales fueron colocar más puntos de luz (añadir lámparas de techo y lámparas auxiliares), ganar en luminosidad pintando todo el espacio de blanco (¡importantísimo!) y ganar en profundidad colocando un espejo de suelo a techo, justo al lado de la mesa de comedor, con lo que parece que el espacio se duplique e incluso que haya otra habitación.







¿Verdad que es todo un acierto?
¿QUIERES RECIBIR LOS POSTS CÓMODAMENTE EN TU MAIL?
SUSCRÍBETE AQUÍ: