Antes y después de una silla amarilla

Sigo poco a poco recuperando piezas encontradas por ahí. En este caso, esta silla mítica en cualquier cocina abuelil. La vi y me enamoró ¡para casa! Las sillas nunca sobran.

silla amarilla


La limpié bien y desde entonces ha estado esperando a que hiciera algo con ella. Es tan chiquitilla y apañá, que la tengo en en la mesa de coser, y anda siempre para arriba y para abajo cuando viene gente. Una silla tan maja, merecía toda mi atención. Cuando Lorena de “Amor por la Decoración” nos propuso el “Desafío color”, nada más y nada menos, que con el amarillo para empezar ¡no me lo pensé dos veces!

antes y después de una silla amarilla


Quería actualizar la silla y encajarla mejor en mi estudio, pero no quería que perdiera su esencia. Tapizados y cambios extremos estaban descartados ¡pero el amarillo le ha devuelto la chispa!
silla amarilla con spray


Después de tapar las patas y el respaldo le he dado con spray amarillo al asiento. En esta ocasión con Evolution de Pintyplus.

recuperando una silla de cocina vieja


Luego envolví los barrotes del respaldo con hilos de colores, combinándolos según me apetecía. Hice un nudo normal y le puse una gota de SuperCeys (cianocrilato). Después sólo fui dando vueltas a la lana. Para terminar, de nuevo: nudo y pegamento.

silla desde arriba


Con un poco de color, se consigue un mueble completamente diferente. ¡Ahora sí que está completo mi rinconcito de costura!

silla en el estudio
¿Qué os parece el resultado? ¡Yo estoy encantada! 

Si el amarillo os motiva tanto como a mi, no dejéis de pasar por el “Desafío Color” ¡para ver muchísimas ideas más!