Antes y Después: Un dormitorio infantil colorido y bohemio

Cuando Justina Blakeney,  diseñadora de marcado espíritu bohemio, se enteró de que una de sus mejores amigas estaba embarazada,  no dudó ni un minuto en ponerse a su disposición para crear un espacio que fuera merecedor de los exóticos orígenes del bebé. Con una madre de ascendencia hawaiano/caucásica y un padre africano/indio/caucásico, el dormitorio del futuro bebé pedía a gritos ser un espacio igualmente exótico, bohemio y lleno de color. Juzgar por vosotros mismos si la diseñadora consiguió su objetivo:

ANTES

Se partió de un dormitorio pintado en tonos oscuros y apagados que poco dejaba entrever la explosión de color que se avecinaba. Los muebles, también en tonos oscuros, se decidieron mantener para aportar el color a través de los distintos accesorios y en contraste con éstos.



Justine Blakeney

DESPUÉS

Tras una buena mano de pintura para cambiar a una paleta de color más luminosa y alegre, se reubicaron los muebles grandes para encontrar la disposición más funcional posible, añadiendo también un amplio y cómodo sofá para adaptarse a las necesidades de alimentación de los primeros meses del lactante, así como para dar y recibir arrumacos.

Una vez ubicados los elementos más grandes, se continuó añadiendo capas con distintos elementos en colores y texturas variadas para dar ese toque bohemio y ecléctico que tan bien sabe manejar Justine.

Según palabras de la propia diseñadora, querían darle un “toque playero, selvático, tropical y de safari a la vez”,  todo en uno y sin que ningún estilo predominara sobre el resto.  Una mezcla que consiguió realizar combinando colores fríos y cálidos, incluyendo variedad de texturas que van desde el ligero voile de las cortinas, a las mantas de pelo de oveja o el acabado brillo de pufs y cojines e introduciendo la cantidad justa de plantas en macetas que le da ese aire salvaje.

Os dejamos con las fotos de la espectacular transformación:



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney



Justine Blakeney

Sin duda, un ejemplo de que con poca inversión y mucha imaginación, se puede transformar un espacio radicalmente. A nosotros nos fascina ¿y a vosotros?