Antes y después: vivir como en una casa de cuento

 

Una casa de Cuento

Una casa de Cuento




Un antes y después de esos que te hacen volver a confiar en la temida palabra reforma.  Un si no lo veo, no lo creo de manual. O también un cómo pasar de tener una casa oscura y desvencijada a vivir en una casa de cuento. 

Esta es la historia de la casa de Vanessa.  En su blog Vintage Whites Market nos cuenta cómo buscando la casa de sus sueños encontraron una de pesadilla.  Eso sí, en la mejor zona de la ciudad.  Apostaron por ella y consiguieron una transformación que va a hacer que pienses que la de la oruga a mariposa está sobrevalorada.



Una Casa de Cuento

Una casa de cuento - habitación infantil


Además Vanessa nos muestra fotografías del antes de lo que hoy es su hogar.  Con eso consigue que el cambio nos resulte aún más asombroso.  Y es que resulta difícil de creer lo que una reforma bien hecha puede conseguir.

Te hablo de una casa oscura, pintada con colores imposibles o que en el mejor de los casos tuvieron épocas mejores.  Con tabiques reduciendo espacios y luz.  Con cables colgando y cenefas perdidas.  Para ejemplo un botón en forma de cocina:

Casa de cuento - Antes y después cocina


No sé de qué época se ha escapado la cocina del Antes ¿tal vez de los 90?. Lo que sí está claro es que quién la diseñó tenía nula idea de cómo potenciar la luz.  De conseguir una atmósfera cálida y acogedora ni hablamos.

Casa de Cuento - Antes y después comedor


Casa de Cuento - Antes y después zona de comedor


Casa de cuento - reforma cocina


Ahora nos vamos a la zona de la casa formada por lavandería/vestíbulo/baño y escaleras.  Concretamente dos escaleras diferentes.  Una conduce al sótano y otra lleva a la vivienda.  Un lío de peldaños en un espacio reducido.  Un horror.

A tu derecha el estado actual del vestíbulo después de la reforma:

Casa de cuento - antes y después vestíbulo


¡Y mira qué maravilla en la zona de lavandería!

Casa de cuento - lavandería


Sigamos con el tutorial sobre cómo elegir el peor color para tus paredes y decorarlas con culebrillas doradas.  Que no nos falte de ná.

Casa de cuento - antes y después mirador


Casa de cuento - detalles puerta


Casa de cuento - detalles mirador


Por aquí te dejo un par de tabiques sobre los que no se conoce utilidad.  Pintados para más inri en esos colores imposibles que te decía al principio.  Con muy buen criterio han desaparecido ya de la casa.

Casa de cuento - tabiques antes de reforma


Casa de cuento - tabiques pre reforma


Llegados a este punto tengo que decir que la mayor parte de la reforma, exceptuando los suelos, ha corrido a cargo del marido de Vanessa.  Lo desconozco, pero doy por hecho que es un profesional en la materia.  ¡Bendito marido!.

Al resto de mortales nos queda la opción de contratar profesionales ajenos.  Yo viví hace años en mi casa una reforma de esas que te quitan las ganas de repetir.  Lo habrás notado por la forma en la que suelo encarar el tema.

Menos mal que las cosas han cambiado y empiezo a recuperar la fe en los buenos profesionales.  Por supuesto, sigo desconfiando de las valoraciones de usuarios en las que todo son vino y flores.  Prefiero las opiniones positivas que añaden algo más.  Como que el precio puede ser más elevado que el de la competencia aunque el resultado merece la pena o que, como suele suceder, se ha tardado más de lo pactado pero los acabados son perfectos.  En ese sentido me ha llamado la atención opiniones reformador.  Los comentarios están ahí, sin ninguna mano rápida a la censura.

Vanessa no nos muestra más imágenes del Antes.  No la culpo.  Prefiero fotografías como estas del Después.  Más allá de reformas, hay que dar un gran aplauso a la decoración de cada uno de los rincones de su casa de cuento.  Un estilo romántico del que puedes sacar grandes ideas y adaptarlas a tu propia personalidad.

Casa de cuento - rincón salón


Casa de cuento - dormitorio niña


Casa de cuento - detalle dormitorio principal


Casa de cuento - baño


Casa de cuento - detalle salón


Imágenes: Vintage Whites Market

Ya sabes que me encantaría conocer qué te ha parecido este Antes y Después.  Y por aquello de sentirme acompañada, si has sufrido como yo, alguna reforma traumática. Los males compartidos, son menos males…

¡Hasta el miércoles!