Aunque parezca increíble, las vitrinas dejaron de usarse solamente en el comedor y dejaron de albergar solamente piezas de la vajilla más preciada de la abuela. He aquí una lista de opciones bastante interesantes para usar una vitrina:
Estos son solamente algunos de los diversos usos que puedes darle a una vitrina, pero aseguramos que la lista de opciones es larga, interesante ¡y muy creativa!
No es un trabajo complicado distinguir una vitrina entre el resto de los muebles. En su nombre se encuentra intrínseca su característica principal que son las puertas de vidrio, esenciales para que este mueble destaque su funcionalidad exhibiendo los objetos que se coloquen en su interior.
Las vitrinas suelen ser de madera o materiales afines, aunque también existen modelos fabricados en acero que resultan ideales para espacios donde suele haber humedad, como por ejemplo los baños.
Estas pueden ser altas, sobrepasando considerablemente la altura a mitad de pared o contar con una altura superior a la de una mesa de comedor. En el caso de las vitrinas más altas, estas suelen contar con cajones, armarios y compartimientos en su zona inferior con una estructura similar a la de un aparador.
En el caso de la vitrina Lucas, esta está compuesta por un par de armarios y estantes adicionales que le otorgan un toque retro bastante marcado, tanto en su diseño como en sus colores.
Los aparadores pueden sobrepasar considerablemente un metro de altura y la profundidad de sus cajones puede alcanzar hasta 50 centímetros. Estos pueden contar con una estructura simétrica o asimétrica, todo dependerá de su diseño y del estilo decorativo en el cual estén inspirados.
Los modelos más tradicionales pueden contar con una estantería amplia en su zona superior, mientras los compartimientos y cajones conforman la estructura base de este mueble. Aunque los modelos más modernos se enfocan en un diseño más práctico, como es el caso del aparador Hut, un mueble realmente sencillo pero 100% funcional.
La función principal de los aparadores es resguardar objetos de uso cotidiano, con el fin de evitar que se pierdan en el salón, que representen un factor de caos dentro de este y tenerlos a la mano oportunamente cada vez que se necesiten.
La principal ventaja de las vitrinas radica en la posibilidad de exhibir objetos con un alto valor sentimental sin exponerlos a posibles daños, a atrapar suciedad, manchas o polvo. Además representan un mueble especialmente decorativo, que sin duda se convertirá en el protagonista de la decoración de tu salón. Otra de sus ventajas es que puedes encontrar modelos hermosos y con mucho carácter en tiendas de segunda mano, que quedarán perfectos en tu decoración con estilo vintage.
Es posible que las vitrinas te den más trabajo al momento de limpiarlas, aunque esto dependerá de su diseño y de cuántos compartimientos y armarios presente. Por otro lado, las vitrinas son útiles para exhibir objetos, por lo que el orden debe reinar en su interior y será un poco complicado si deseas colocar muchos objetos para aprovechar el espacio.
Los aparadores son ideales para ahorrar espacio, para mantener el orden en el salón y evitarte perder el tiempo buscando por toda la casa algunos objetos de uso cotidiano. Recuerda que ya no solamente se usan los aparadores para almacenar utensilios de cocina, así que si te parece que el control de la TV estará a salvo en el cajón del aparador, habrás tomado una buena decisión.
Estos muebles no suelen ser livianos, por lo que quizás requieras ayuda para moverlos de un lugar a otro. Por otro lado, los mejores modelos suelen estar elaborados en madera maciza, lo cual puede elevar su costo en comparación con aquellos fabricados con materiales más sencillos.
A continuación veremos, entre un aparador y una vitrina, cuál de estos puede ser más conveniente para tu hogar:

Recuerda escoger tu aparador o vitrina según las necesidades presentes en tu hogar y de acuerdo con las condiciones de este. Contar con un mueble de almacenamiento ¡siempre será una apuesta certera!