Todo el mundo ha oído hablar del Feng Shui, una técnica milenaria oriental que se basa en la armonía del espacio con el fin de lograr una energía positiva sobre las personas. Si esto lo aplicamos en la decoración de nuestro hogar, podremos crear estancias que cuenten con mayor armonía, llegando a mejorar nuestra vitalidad y nuestro estado de ánimo.
Aunque el Feng Shui se puede aplicar en cualquier parte de la casa, una en la que tenemos que prestar mayor atención es el baño. Esto es así ya que el Feng Shui indica que es una de las partes de la vivienda por la que se pierde más energía debido al constante movimiento de agua, que hace que la energía fluya y se pierda.
El Feng Shui está en referencia con la energía chi —la propia de las personas y objetos— y el mapa Bagua —que traza la organización ideal del espacio—. Según esta creencia, el baño siempre debería situarse lejos de la cocina y de la entrada de la vivienda.
Además, se recomienda lograr en este ambiente un equilibrio de los 5 elementos evitando, lógicamente, el elemento agua, que ya abunda de por sí en él. Por eso, se aconseja neutralizar el agua que ya tiene con tierra y madera en forma de mobiliario o suelos y en la elección de tonalidades cálidas en la decoración.
Pasemos a ver a continuación una serie de sencillos consejos que nos pueden ayudar a mejorar el Feng Shui en el interior de nuestros baños:
La manera en que cuidemos el Feng Shui en nuestro baño se parecerá mucho a cómo queremos que sea: limpio, luminoso, nuevo y lleno de vida.